La genética disimula la crisis de la ganadería

La ganadería, el origen mismo de esta tradicional muestra, aquí se luce con toros de genética de primer nivel que vienen para competir por una cucarda de campeón. Pero los hombres que hacen esta actividad, que no es por dos o tres años, sino por generaciones enteras, están con el ánimo caído.

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28deJuliode2008a las07:18

Restricciones a las exportaciones, aprobaciones con cuentagotas de las ventas al exterior, precios controlados y obligaciones de mantener "encajes" de carne a los frigoríficos han sido en el último tiempo las políticas del Gobierno hacia el sector.

El resultado: sigue profundizándose un proceso en el que la ganadería ya perdió diez millones de hectáreas en la última década, restó otro millón en 2007, hay liquidación de vientres o reducción de rodeos, y caen las inversiones.

Los precios de la ganadería en la pampa húmeda están "planchados". Es una cadena en la que el principal perjudicado es el productor de cría, que es quien inicia el ciclo. Como el novillo no "vale", su producto tampoco. Históricamente la invernada valía un 10% más que el novillo gordo; ahora están a la par o el ternero abajo.

Con todo, sigue ganando la soja, con la cual se puede obtener el triple del ingreso que una hectárea ganadera. Según Ernesto Ambrosetti, economista en jefe de la Sociedad Rural Argentina (SRA), la inversión en ganadería cayó el 30 por ciento en 2007 y en lo que va de 2008 "no se recuperó": bajó, según cálculos preliminares, otro 20 por ciento.

"Llegamos con fe a la Rural con que esto cambie", dice Juan Bullo, director ejecutivo de la Asociación Argentina Criadores de Hereford, una de las principales razas bovinas del país. Bullo es partidario de que la Argentina no puede perderse la oportunidad de crecer. "Tenemos que tener una política [para el sector]", afirma en el stand de la entidad en la muestra rural.

Estancamiento
De hecho, la ganadería local está estancada. La Argentina, que tiene el sexto rodeo del mundo, con 55,8 millones de cabezas, no ha crecido demasiado: hoy tiene apenas cuatro millones más de animales que hace 14 años (India lidera el ranking con 330 millones de cabezas; seguida por Brasil, con 180 millones). Además, la Argentina tiene una producción de carne clavada en 3/3,15 millones de toneladas. Brasil, en cambio, subió de 6,5 a 9,2 millones de toneladas su producción de carne en los últimos seis años. "No ha cambiado nada en política ganadera en el país", dice Ricardo Smith Estrada, presidente del Foro Argentino de Genética Bovina.

Agustín Arroyo, director ejecutivo de la Asociación Argentina de Angus, la otra raza bovina líder del país, ve que se está resintiendo la inversión en genética. Si el año pasado el ganadero se animaba a invertir en un toro de punta de 6000/8000 pesos, ahora se vuelca quizá por un animal promedio de 3500/4000 pesos.

La ganadería, no obstante, tiene contrastes. Al estancamiento en la pampa húmeda se contrapone un fuerte desarrollo en el Norte. "Hoy en el Norte hay más interés que en la pampa húmeda", quizás en poco tiempo más del 50% esté allí", pronosticó Martín Scala, director ejecutivo de la Asociación Argentina de Brangus.

Por Fernando Bertello.

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