Sabemos mucho cómo hacer un reproductor

Mauricio Groppo, en la fila de los Hereford.

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01deAgostode2008a las07:22

Durante el martes y el miércoles, Mauricio Groppo pisó la pista central de Palermo en varias oportunidades. Primero, para presentar en la jura de Brangus y Braford a los reproductores de la cabaña Rancho Grande, a la que asesora técnicamente en la selección. Después, con las hembras Angus que la cabaña de su familia, La Sultana de Bell Ville trajo a la exposición.

Hoy y mañana, la pista lo volverá a tener del otro lado del mostrador, como jurado de la raza Hereford. Con 35 años aseguran que es el juez más joven para la raza británica en la centenaria muestra.

"En realidad, como son ejemplares de una raza que no crío, conozco menos a los cabañeros, pero también me ha tocado jurar Angus en otras exposiciones y presión no se siente. Puede ser más por el lugar, por lo que significa Palermo, que por los cabañeros. Hay mucho respeto", aclara Groppo a La Voz del Campo .

Su designación como jurado Hereford la hicieron los propios criadores de la raza. "Fue a través de una elección que hacen los cabañeros allá por noviembre del año pasado. Es una votación de la que participan todos aquellos que van a traer animales a la exposición de Palermo", explica.

–¿De dónde surgen los postulantes?

–Los mismos expositores sugieran los candidatos y de esa lista se hace la votación. En este caso había varios nombres, pero el más votado fui yo. Segundo fue un criador del Uruguay, Alberto Pereira Micoud, que juró la raza en Palermo el año pasado, y tercero, un estadounidense.

–Toda una responsabilidad…

–Que a uno lo elijan sus colegas, los cabañeros, es importante. Esperemos estar a la altura de la circunstancias. Tengo la plena confianza de que así será, porque voy hacer lo que hago casi todos los días de mi vida, que es seleccionar vacas y toros.

–¿Que antecedentes cuenta como jurado de la raza?

–En 2007 me tocó estar en la Exposición Nacional de la Raza en Tandil (provincia de Buenos Aires), que es la segunda en importancia. Si los criadores volvieron a proponer mi nombre es porque quedaron conformes con lo que pasó el año pasado.

–¿Es un trabajo de mucha subjetividad?

–Las juras, sean en Palermo o en las exposiciones que tenemos Córdoba, son la apreciación que tiene una persona sobre un grupo de individuos en un día determinado. Después la selección que uno hace para su rodeo es en la que intervienen la genética, los DEP (diferencias esperadas a la progenie) que son un punto aparte y que no está en juego. Aquí está sólo la apreciación del fenotipo.

–¿Que tiene que tener un buen Hereford?

–Es una raza carnicera y le voy a buscar todas las aptitudes para producir carne. Hay que poner el acento en el ancho de la culata, ancho de lomo, capacidad de costilla, estructura, buena traslación; la parte de los testículos es clave en los machos. En realidad, no hay mucha diferencia entre jurar un Angus, Hereford y Shorthorn. Todas producen carne y el biotipo es parecido. El criador argentino está trabajando muy bien y sabe mucho de cómo hacer reproductores.

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