Confiamos en que el tren de alta velocidad se construirá

La regulación en concesiones es débil, admitió Delso Heras.

18deSeptiembrede2008a las07:38

Está tan preocupado con lo que sucede con la crisis financiera global y con sus consecuencias que las demoras en el inicio de la obra del tren de alta velocidad que uniría Buenos Aires con Rosario y Córdoba pasaron a un segundísimo plano.

Luis Delso Heras, presidente y uno de los dueños de Isolux Corsan -una empresa constructora española que integra el consorcio que se adjudicó el tren de alta velocidad-, no se preocupa por los retrasos en la licitación. "Son tiempos normales en una obra de este tipo. ¿Sabe la cantidad de obras que están adjudicadas en España y que no se realizan por cuestiones medioambientales? Le contesto: muchísimas", contestó el empresario, que, de paso por Buenos Aires, aprovechó para dar una conferencia de prensa.

Más allá de relativizar algunas cuestiones relacionadas con los tiempos de ejecución de la obra, sí puso atención en la cuestión regulatoria. "La Argentina debería pasar a una nueva fase en la inversión en infraestructura. Deberían hacerse obras cuyo cargo no esté asentado en el presupuesto sino que se financien por aportes privados. Pero para que eso suceda es necesario que haya plazos de concesión largos y un marco regulatorio", dijo. ¿Y cómo está la Argentina en esos dos rubros?, preguntó LA NACION. "Los plazos suelen ser muy cortos, es difícil conseguir financiamiento y la regulación está muy débil. Es necesario tener una ley de concesiones más clara. Allí sí hay una debilidad", insistió.

Luego dio un ejemplo: "Rusia puso en marcha un plan de concesiones muy agresivo y lo primero que hizo fue sancionar un marco regulatorio". Respecto del tren de alta velocidad, Delso Heras dijo que la empresa ya había gastado alrededor de 3,2 millones de euros en el proyecto. ¿Cree que se hará el tren y que se podrá encontrar financiamiento en las actuales condiciones?, se le preguntó. "Tengo entendido que se avanza con el banco francés Natixis, pero nosotros no estamos dentro del esquema de financiamiento. Sólo tenemos una parte del trabajo de obra civil, nada más", sostuvo.

Isolux Corsan factura alrededor de 5250 millones de dólares por año y tiene operación en 30 países. "Cuando me preguntan sobre cómo es hacer negocios en la Argentina, enumero los países en los que estamos: la India, Guinea, Europa del Este, España, entre otros. Es similar a todos los países", contestó. ¿Pero hay algo que lo preocupe más de la Argentina, se le insistió. "Lo único que me preocupa es que la representación de acá no tenga trabajo", finalizó.

A propósito de las adjudicaciones locales, además del tren de alta velocidad, Isolux construyó un tramo de la línea de alta tensión de Yacyretá y ahora ya se han adjudicado un tramo de la obra de transporte eléctrico de alta tensión NOA-NEA en un consorcio con Cartellone. En el otro tramo salió adjudicada la empresa Electroingeniería.

"Se habla mucho de la corrupción en la obra pública...", inquirió LA NACION. "¿A qué se refiere?", contestó. "A sobreprecios, específicamente", insistió este diario. Delso Heras cerró el diálogo: "Hay licitaciones y los que cotizan más caro quedan afuera. Ganan los que presentan ofertas más claras".

Sin interés por Aerolíneas
Hace unos meses, Isolux fue nombrada por el supuesto interés en integrar un consorcio que compraría Aerolíneas Argentinas, pero desde la empresa lo negaron el mismo día en que salió el rumor. "Nunca tuvimos interés; somos una constructora y nuestros financistas y accionistas no lo hubiesen permitido", finalizó.

Pero más allá de las cuestiones domésticas, como empresario global que es, sus preocupaciones pasan por estos días por la crisis financiera global. "Esto va a afectar a todos. El que crea que no le va a llegar está equivocado. Nos encontramos en una crisis de liq

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