El mercado de maquinaria usada este año movería al menos u$s 800 millones

Por cada equipo nuevo que se comercializa en el país, se venden entre uno y dos de reposición, que no aumentaron su precio el último año, contra un alza del 12% de los fierros 0 km.

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24deSeptiembrede2008a las16:50

Las ventas de tractores y cosechadoras usados, un mercado del que poco se habla, sumarían este año no menos de u$s 800 millones. La proyección se basa en estadísticas de la cámara de maquinaria agrícola AFAT y empresas del sector, que estiman que el mercado de usados este año estará en unas 5.000 cosechadoras y cerca de 16.000 tractores.

El mercado de equipos usados conserva su dinamismo a pesar de la turbulencia política y económica que sacude al agro. Es que la mayoría de los compradores de maquinarias 0 kilómetro entregan sus viejas herramientas como parte de pago, de modo que “el 90% de los negocios con máquinas nuevas incluye usadas”. A su vez, el que compra una usada suele vender otra que tenía, de modo que por cada equipo nuevo se venden entre uno y dos usados.

Incluso, algunos son más optimistas, como el consultor Sergio Onoko, de la firma El Terruño, de Rosario, Santa Fe, dedicada a la comercialización de equipos agrícolas nuevos y usados. Para el empresario, en la mejor de las proyecciones, las ventas podrían acercarse a u$s 1.600 millones.

Panorama complejo

La pelea entre el Gobierno y el campo paralizó las transacciones en el sector. Los concesionarios admiten que, tras el levantamiento del paro agropecuario, “están volviendo los negocios”, pero no hay coincidencia sobre el índice de recuperación. En general se considera que se está entre un 20 y un 30% de lo operado en marzo pasado, antes de estallar el conflicto, pero las estimaciones varían según las zonas.

El área agrícola central está muy afectada por la sequía, y en el resto del país influye el alto valor de los arrendamientos (que recién ahora se están reacomodando), la suba del precio de los insumos combinada con la baja de las cotizaciones internacionales de los granos, que diluye la rentabilidad de los productores, y la indefinición de la política agropecuaria oficial, que pone la situación al borde de un nuevo enfrentamiento.

No obstante el complejo panorama, Onoko sostiene que “es un buen momento para comprar maquinaria nueva o usada, porque, a pesar de las altas tasas de interés (cerca de 22% para préstamos en pesos y 16% en dólares), el proceso inflacionario que sufren los equipos compensa el costo del dinero”. A modo de ejemplo, comentó que una “cosechadora que hace un año costaba u$s 240.000 con IVA incluido, hoy cotiza u$s 270.000, y se anuncia que para fin de año aumentará 3% o 4%”.

Asimismo, dijo que mientras el precio de las cosechadoras nuevas aumentó un 10% en el último año, el de las usadas casi no cambió, “lo que implica una depreciación extra que beneficia al comprador” de segunda mano. Sin embargo, recomendó “mirar bien antes de decidir la operación. Además del estado de la máquina, hay que evaluar su compatibilidad con el resto del equipo de trabajo”.

Tanto en el campo como en la ciudad, los compradores reclaman garantías y servicios de posventa para los equipos que llevan, lo cual obliga a los concesionarios a desplegar estrategias de satisfacción. “Los precios de los usados en la Argentina sean mayores en promedio que los de otros países de la región, pero también es mayor la calidad del servicio de venta”, puntualizó Onoko.

Daniel Raffo.

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