Soja y maíz cayeron entre 56% y 60% en Chicago desde julio

Prevén que la presión bajista se trasladará al mercado local.

01deOctubrede2008a las10:08

A principios de agosto, cuando el precio de la soja en el mercado de Chicago ya estaba en el primer tramo del tobogán, el analista Pablo Adreani, de la consultora Agripac, anticipaba que ese fenómeno era apenas “la punta del iceberg de algo mayor”. Y no se equivocó.

Después de haber tocado los 600 dólares por tonelada el 3 de julio último, la oleaginosa entró en una espiral descendente que ayer la dejó en 384 dólares para la posición más cercana (noviembre), lo que refleja una caída de 56,1 por ciento en casi tres meses. Al maíz no le fue mejor: en el mismo período perdió 60,6 por ciento para la posición diciembre y ayer quedó en 191,90 dólares por tonelada.

“Yo diría que la mayor parte de todo lo que se ha visto se debe a la crisis financiera”, opinó Daniel Miró, de la consultora Nóvitas, quien consideró que los precios internacionales de las materias primas habían alcanzado una “exuberancia por la locura especulativa, la gran cantidad de fondos en el mercado y el contagio con otras commodities, como el petróleo”.

Para Flavia Rossi, analista de FyO, la corrección “se debió a la cantidad de fondos que se retiraron, lo que provocó una fuerte liquidación de posiciones”. Incluso, fue más atrás en el tiempo y consideró que “el primer impacto de la crisis sobre los granos fue especulativo”, aunque ahora está la amenaza real de que una recesión mundial afecte el crecimiento de China, lo que afectaría las colocaciones externas de la Argentina.

Ayer, por caso, los bonos cayeron en promedio 2,5 por ciento, con más presión vendedora sobre los Par en pesos, que perdieron 8,7 por ciento. Eso significa que, lejos de reaccionar por los anuncios del canje de la deuda con los holdouts, los inversores están más pendientes del impacto que tendrá la caída de precios de las materias primas en los superávit gemelos (fiscal y de cuenta corriente).

Viento de costado. “Antes hablábamos del viento de cola. Yo diría que ahora sopla de costado y con 45 grados de frente. Cambió el ángulo del viento y es desubicado pensar en la exuberancia. Es posible que el mercado aún tenga razones para ser optimista, pero ya no tienen nada que ver con la exuberancia de julio, que difícilmente regrese”, señaló Miró.

Ayer, el mercado de Chicago sumó su propio factor bajista por el informe de stocks de soja y maíz en Estados Unidos.

Según el Departamento de Agricultura de ese país (Usda), las reservas al 1º de setiembre eran de 5,58 millones de toneladas, una cifra superior a la esperada por la mayor parte de los analistas granarios.

“Este dato pone al mercado de soja en una posición bajista porque implica que, aunque la cosecha de soja (estadounidense 2008/09) sea un poco más pequeña a la esperada, habrá un remanente de la campaña anterior para cubrir ese faltante”, opinó Mark Schultz, vicepresidente de Northstar Commodity Investments.

El informe del Usda también resultó desfavorable para las cotizaciones de maíz: el stock del cereal era de 41,2 millones de toneladas a principios del mes pasado, un volumen también superior al estimado.

“De acá a un mes, el mercado internacional leerá la presión genuina estacional de la cosecha de Estados Unidos y comenzará a acomodarse a una demanda con menor crecimiento”, apuntó Rossi, para quien la suma de diversos factores coyunturales ha derrumbado las perspectivas y también plantea interrogantes en el mercado interno.

Ayer, la tonelada de soja cayó en la plaza de Rosario a 790 pesos, el mismo valor que tenía hace un año atrás.

“Si bien al productor argentino este precio no le gusta, pese a la baja en Chicago, aquí los valores se mantienen. Las fábricas, que han comprado 35 por ciento menos respecto del año pasado, están pagando por encima de su

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