El engorde, con números flacos - Por Ignacio Iriarte (*)

Si bien en los últimos tres meses el costo de alimentación cayó entre 20 y 22 por ciento, el monto del subsidio que cobra el “feedlot“ cayó entre 30 y 32 por ciento. La baja en el precio del gordo, que ha empeorado la relación de reposición, ha sido decisiva para que muchos establecimientos adelanten el ciclo.

14deNoviembrede2008a las07:19

Una faena alta, pero limitada por el buen número de plantas exportadoras que faenan diariamente menos (15-20 por ciento), o faenan sólo algunos días a la semana, o están paradas al adelantar vacaciones. Con la exportación casi cerrada, la menor faena de estas grandes plantas exportadoras significa, de hecho, menos cantidad de carne volcada al consumo.

Así, el que quiere vender un novillo pesado encuentra a muchos exportadores sin ventas nuevas de carne al exterior, con graves problemas para vender los cueros, y con meses de achuras almacenadas en cámara. ("Con poco Hilton, y sin poder vender el cuero y la achura, es increíble que estemos vivos", aseguran).

La industria exportadora tiene enormes stocks de carne en cámara, curiosamente, acumulados casi todos ellos en el primer semestre del año en el momento de mayor esplendor de la demanda internacional en 40 años. Ha reducido drásticamente el precio que paga por el novillo pesado (25-28 por ciento), y si el mercado se lo permite, la exportación pasará a pagar en pocas semanas un valor acorde sólo al poder de compra del mercado interno, sin exportación; un valor que pondere las extraordinarias dificultades que se están presentando para colocar (y cobrar) el cuero y las achuras. La oferta de novillos ya bajó un escalón, pero la caída generalizada de la faena para exportación ha generado un cuello de botella, en el que el frigorífico que compra un novillo pesado (no muy pesado) lo hace, pero dando fecha de entrada a planta para dentro de 10 o 15 días. La exportación cree que irán saliendo progresivamente negocios de cuota Hilton, y que la demanda de este nicho podría inclusive regularizarse en 15-20 días, porque los importadores europeos no tienen stocks y se acerca la demanda de fin de año.

Cuota Hilton. Entre julio y octubre no se habrían embarcado más de 1.700 toneladas, por lo que queda un importante volumen a cumplir de acá a principios de junio de 2009. Hoy es difícil establecer un valor para el R&L, porque hay pocas operaciones, pero es posible que el piso de valores se halle entre los 11 y los 12 mil dólares por tonelada. Los importadores europeos, si bien no tienen stocks, están paralizados por la falta casi total de crédito bancario, por la volatilidad de las monedas y por el miedo generalizado. En igual situación están los distribuidores, y en igual o peor situación están las parrillas y restaurantes, donde el número de comensales ha caído verticalmente.

Con un toque de optimismo, puede decirse que la cuota Hilton es un volumen para Europa muy pequeño, y para nosotros muy importante, y que en la medida que avancen las semanas es muy posible que el comercio tienda a la normalidad (2.500 toneladas/mes) sobre la base de valores 40-45 por ciento inferiores a los picos logrados hace tres meses.

La exportación. No tiene casi negocios nuevos, vende como puede al consumo interno, faena menos y está afectada al igual que el consumo por los graves problemas para colocar y cobrar el cuero y para exportar las achuras. La mayor parte de los exportadores cree que por tres o cuatro meses la demanda internacional se mantendrá muy baja, que Rusia no volverá a comprar –y a precios muy inferiores a los de julio– hasta febrero o marzo. Y que habrá que prepararse para colocar 90-95 por ciento de la producción en el mercado interno.

Consumo. Debe decirse que se está verificando el pico de sobreoferta estacional de hacienda de feedlot que, por primera vez en la historia, en muchos casos no encuentra compradores sino a precio de ruina y para e

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