La rentabilidad agropecuaria, en un mar de especulaciones

Datos desalentadores atraviesan la actividad agropecuaria, en el marco de la crisis financiera mundial. Decaen las perspectivas de ganancias para los productores.

17deNoviembrede2008a las13:01

La búsqueda de rentabilidad agropecuaria desvela a la actividad agrícola argentina, zarandeada en un mar volátil cada vez más denso de cambio climático, al compás de los precios de los commodities que bajan y suben, y sumergida en la crisis financiera mundial.
Algunos de los datos en este ciclo de negocios agropecuarios son muy desalentadores, signados por la necesidad de supervivencia a toda costa.

Por ejemplo, para obtener un margen bruto por hectárea de mil pesos se requiere obtener en soja de primera implantación un 40 por ciento más de rindes, y para el trigo hay que producir unas 4,6 toneladas de grano por hectárea, pero el estado climático y la nula tecnología transforman esos índices en una utopía para el 80 por ciento de los productores.

A medida que la campaña 2008-2009 sigue su curso, las perspectivas decaen porque los márgenes agropecuarios se achican y las áreas sembradas también.
El trigo descendió un 42 por ciento en superficie implantada: el sol quemó buena parte de los cultivos en los últimos días y perjudicó los potenciales rindes. Con soja fueron sembradas unas 700 mil hectáreas.