Boro en girasol, más aceite y mayor rinde

Las investigaciones que llevan adelante los especialistas en nutrición de Yara Argentina afirman que el Boro es un nutriente que aporta mayores rendimientos y porcentajes de aceite.

17deDiciembrede2008a las16:28

Con el avance en la tecnificación del cultivo de girasol, la incorporación de este nutriente se vuelve cada vez más necesaria.

Sin un planteo de nutrición integral difícilmente se logre alcanzar el máximo potencial del cultivo. Entre los nutrientes de alto impacto en girasol, es necesario considerar al Boro a la hora de planificar una estrategia de fertilización.

¿ Qué genera este nutriente? Tiene una importante influencia en el desarrollo del tubo polínico y su provisión durante la floración que reduce el vaneo. Además, durante el período de llenado de granos, interfiere en la removilización de azúcares mejorando el contenido de aceite en los granos. Adicionalmente cumple un rol fundamental en la cementación de las paredes celulares junto con el calcio, por lo que su adecuado aporte mejora la estructura vegetativa.

¿ Cómo reconocer los síntomas de deficiencia nutricional en el girasol? En etapas tempranas, al emerger las plántulas se ven fallas en el desarrollo y expansión de cotiledones. Las hojas verdaderas aparecen pequeñas, arrugadas y con manchas pardo-rojizas. Luego los capítulos pueden estar deformados verificándose fallas en el cuaje.

Los síntomas más clásicos son el “cuello de cisne” (estrangulamiento del tallo a nivel de la inserción del capítulo) y “corte de cuchillo” (manifestado como una mancha parda, tornándose a necrótica, paralela al tallo). En casos severos, puede haber caída de capítulos. Las deficiencias de Boro afectan también la elongación de las raíces.

Diagnóstico y análisis foliares:

El diagnóstico es la base fundamental para la toma de decisiones, y en este sentido el análisis de suelo es una herramienta muy útil. Por ejemplo, para la región semiárida pampeana, los umbrales de Boro encontrados están alrededor de 0.3 ppm (Melich III). Para esta zona, en lotes con contenidos mayores a 0,3 ppm, no sería necesaria la incorporación de este nutriente.

Por su parte, los análisis foliares proporcionan un complemento ideal al análisis de suelo, brindando información acerca de los contenidos de nutrientes que el cultivo realmente está absorbiendo. Esto es importante ya que en algunas situaciones el suelo puede estar bien provisto, pero por determinadas condiciones el nutriente puede no estar disponible.

Además, como complemento a estos criterios, hay que tener en cuenta distintas condiciones agroecológicas y de manejo que ayudan a obtener un diagnóstico más completo y acertado. Entre ellas:

- Textura de suelo: suelos con mayor contenido de arena predisponen a las deficiencias, por menor retención y mayores lavados de Boro.

- Nivel de Materia Orgánica en el suelo: la materia orgánica es el reservorio principal de Boro, desde donde se libera por actividad microbiana y se incorporará a la solución del suelo bajo la forma disponible para las plantas.

- Nivel hídrico y temperaturas: las condiciones de sequía temporal o las temperaturas extremas generan bajo aporte de Boro debido a que su ingreso en las plantas es mediante el flujo hídrico.

- El nivel de Calcio en el suelo: los altos niveles de Calcio en solución generan un desbalance fisiológico que induce la deficiencia de Boro.

- La expectativa y potencial de rinde: los lotes con mayores potenciales de rinde registran mayor demanda de Boro.

- La profundidad de raíces: a medida que la exploración radicular se profundiza, las raíces toman agua de capas de suelo con menores contenidos de materia orgánica, y de Boro.

Consejos Yara:

Si estamos en presencia de un lote con síntomas visuales de

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