Vendedores de autos y heladeras ponen sus propios requisitos para el plan oficial

Exigen recibos de sueldos de $ 5.000 y garantías de propiedad, aunque todavía el Gobierno no fijó los detalles de la implementación. Piden tasar heladeras viejas.

26deDiciembrede2008a las07:40

Los planes oficiales lanzados para reactivar la venta de autos y electrodomésticos no cumplen con las expectativas de los consumidores y cada vez están más lejos de generar el efecto deseado por el Gobierno. En ambos casos, faltan los detalles de implementación y hasta los comerciantes tienen dudas respecto de qué ofrecerle al cliente. En el caso del plan automotriz, las concesionarias no sólo desconocen las especificaciones de los programas oficiales –plan de ahorro previo y crédito prendario clásico– y los requisitos que deben exigirle a los interesados sino que aprovechan el interés y la expectativa de la gente en estos planes de financiación para ofrecerle los suyos propios. Respecto del programa para canjear la heladera vieja por una nuevo a bajo costo, anunciado semanas atrás por la presidenta Cristina Fernández, también existen más dudas que certezas. Pese a las declaraciones exitistas de algunos directivos de las importantes cadenas de electrodomésticos, quienes aseguraron que en dos días se habían agotado los modelos de heladeras incluidas en el plan, muchos vendedores de estos gran comercios desconocen el sistema.

De acuerdo con lo anunciado por la Presidenta, el plan canje consiste en que los interesados en cambiar la heladera podrán entregar su unidad vieja y, a cambio, comprar en 12 cuotas sin interés una nueva por $ 1.440. Se trata de aparatos de 360 litros con freezer. Además de tener un fin energético –las nuevas heladeras son más eficientes en el uso de la energía–, el Gobierno apuesta al canje para que las viejas unidades sean utilizadas como chatarra y abarate el costo de producción.

Pero en ningún momento se habló de que el comercio debería tasar la unidad para que el interesado pueda ingresar al plan canje. Aún así, algunos consumidores llamaron a las grandes cadenas para interiorizarse acerca del sistema y la respuesta de los vendedores fue: “Primero tenemos que tasarle su heladera”, manifestó una fuente interesada. Los comercios también apelaron al “Agotamos stock”. Ocurre que muchos comercios apenas dispusieron de unas pocas unidades de las características mencionadas. De hecho, Oscar Mina, de Fravega, señaló que en un fin de semana se terminaron las 500 heladeras de $ 1.440.

Autos indefinidos

Del plan para alentar la venta de autos, tampoco se conocieron hasta ahora detalles de su implementación. El Gobierno aseguró que comenzará a regir el 1º de enero, pero todavía faltan muchas cuestiones por definir, como por ejemplo, los requisitos en términos de ingresos y relación con la cuota que debe cumplir el comprador para poder acceder a este programa.

Las terminales salieron a promocionar sus modelos de vehículos y las concesionarias comenzaron a registrar interesados, pero los vendedores aprovechan la falta de definiciones para ofrecer sus propios planes de financiación.

“Con el plan oficial, el Fiat Uno cuesta $ 29.000 más gastos de patentamiento y prenda, que suman otros $ 4.000. Para acceder, necesitás un recibo de sueldo de $ 5.000, en el caso de los solteros, y las cuotas ascienden a $ 570 más $ 190 de seguro. El anticipo debe ser de $ 7.000. El auto viene con paragolpes de plástico, un solo espejo retrovisor sin comando, sin parlantes ni portamapas, y la demora de entrega es de 90 a 120 días. Con nuestro plan, el auto cuesta $ 30.900 totales, con $ 12.000 de anticipo y cuotas fijas de $ 600”, le dijo a un intereado un vendedor de un concesionario oficial. Es decir que con el plan de la concesionaria –según ellos mismos– el auto cuesta menos que con el esquema de financiamiento oficial.

Según el relevamiento en otras concesionarias del interior, la

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