Es la hora del diálogo y de crear un nuevo modelo

Confrontación, desconfianza mutua y parches como solución a los problemas provocaron, en el llamado conflicto con el campo, enormes perjuicios al Gobierno, a los productores agropecuarios y a la sociedad en su conjunto.

28deMarzode2009a las08:22

Finalmente, la caída estrepitosa de los precios internacionales y la sequía transformaron en catástrofe a la bonanza.

En el marco de la agudización de la crisis sería bueno convocar al diálogo a todas las organizaciones gremiales agropecuarias sin exclusiones, para consensuar un paquete de medidas tendientes a mitigar el problema.

En ese orden, es preciso recomponer las variables macroeconómicas deterioradas, recuperar los precios relativos que permitieron el despegue y actuar sobre los eslabones más fuertes y concentrados de las cadenas agroalimentarias para equilibrar las cargas del esfuerzo a realizar.

En un plano general, nuestra propuesta consiste en impulsar el diseño de un proyecto agropecuario de mediano y largo plazo donde la familia rural se consolide como el eje del desarrollo nacional; la protección de los recursos naturales sea el condicionante de los procesos productivos; la ocupación equilibrada de nuestro territorio el derrotero geopolítico, y la justa distribución de la riqueza, el objetivo final.