El Gobierno niega encono contra el agro y dice que lo convocará de nuevo a dialogar

Los ruralistas creen que el Ejecutivo mantiene la postura intransigente para hacerlos retroceder. Aníbal Fernández prometió llamar él o María del Carmen Alarcón.

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03deSeptiembrede2009a las06:25

El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, rompió ayer el silencio al que se había confinado el oficialismo en medio del paro agropecuario. Y lo hizo para negar hostigamiento oficial hacia el agro y para ratificar su vocación de diálogo con todos los sectores.

Las palabras del jefe de ministros llegaron luego de reiteradas muestras de la dirigencia rural de que no existían gestos ni señales de acercamiento por parte del Gobierno, tendientes a destrabar el largo conflicto que los enfrenta. Más aun, los ruralistas consideraron que el Ejecutivo nacional mantiene la misma postura intransigente de siempre porque quiere hacer retroceder al sector.

En ese marco, Aníbal Fernández remarcó ayer que “no existe ningún ensañamiento” contra la dirigencia agropecuaria nacional y enfatizó que, cuando termine el paro del campo, está dispuesto a volver a sentarse a negociar, personalmente o a través de la flamante secretaria María del Carmen Alarcón, con la mesa de enlace.

“Si los llamo una vez y no están dispuestos, los volveré a llamar otra vez, y así tantas veces como sea necesario hasta que en algún momento me pueda sentar a hablar”, indicó el jefe de ministros, en declaraciones radiales.

Además, Fernández destacó que la incorporación de Alarcón al frente de la Secretaría de Integración Nacional. Para el funcionario, la dirigente “puede aportar mucho” para solucionar el conflicto con el campo, a pesar de la desconfianza y críticas que el salto de la santafesina despertó entre los ruralistas.

Más allá de la explicitada disposición al diálogo, los dichos de Fernández parecieron no calar entre los dirigentes rurales. Si bien en las últimas jornadas, desde la mesa de enlace nacional y las entidades intermedias se razonaba que luego del paro comercial se tendría que intentar un acercamiento con el Ejecutivo nacional para conseguir alguna de las soluciones demandadas, sobre todo las que requieren urgente definición, como el caso de la lechería y los créditos para la siembra de la cosecha gruesa. Para eso, se preveía dar por concluido el paro en la medianoche de mañana.

Pero el veto presidencial a distintos artículos de las declaraciones de emergencias agropecuarias en 7 provincias, que fue publicado el viernes pasado pero “descubierto” por el sector recién el martes, crispó de nuevo los ánimos al costado de la ruta, lo que llevó a decenas de productores a participar de asambleas, marchas y camionetazos en distintos puntos del país, y derivó en una discusión de más de cuatro horas entre los líderes de la mesa de enlace rural en torno a extender o no la protesta.

Antes de participar del encuentro con sus colegas, el presidente de Federación Agraria (FAA). Eduardo Buzzi, consideró que existen en el Gobierno “disputas de poder que impiden resolver el conflicto con el campo”. “En vez de actitudes que faciliten la cosa hasta ahora ha habido más hostilidad‘, se quejó el dirigente federado. Buzzi, además, puso en duda que Alarcón tenga éxito en su nueva tarea. “Puede terminar como Alberto Fernández y otros cuadros políticos en una trituradora de carne”, graficó.

Por su parte, el presidente de Coninagro, Carlos Garetto, sostuvo que el paro “demostró que los problemas del sector no están resueltos” y también se constituye en “una fuerte señal hacia el Gobierno, que tiene que tomar decisiones”. Sin embargo, resaltó que las soluciones que el sector espera “no saldrán de la confrontación”.

Por Paula López.

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