La poderosa máquina de producir leche

Con un manejo preciso de la alimentación, estabulado y riego, el estado de California es el responsable del 24% de la producción láctea total de Estados Unidos.

19deSeptiembrede2009a las08:31

Cuando en 1542 Juan Rodríguez Cabrillo llegó a California, no encontró Cíbola, la mítica ciudad bañada en oro que estaba buscando, sino una región desértica con temperaturas insoportables. Nunca imaginó que 500 años después, el oasis que buscaba se convertiría en realidad, albergando más de 300 cultivos diferentes y unos 1500 tambos, que producen el 24% de la leche de EE.UU.

El gran secreto de California es un sofisticado sistema de riego que, a través de 160 diques, recolecta el agua de deshielo de las montañas y lo distribuye en el valle. Gracias a este sistema, y a un esfuerzo sostenido de los productores por aumentar la productividad, la agricultura es la mayor generadora de ingresos del estado (US$ 41.000 millones anuales), superando con creces a Hollywood y a los cerebros del Sillicon Valley.

En este vergel, la producción de leche de forma intensiva es la estrella, y con una productividad promedio de 10.000 litros por lactancia, para muchos el californiano es el modelo al que tiene que apuntar la Argentina. "Vamos hacia un sistema similar. Sino se hizo antes en el país es porque no había competencia por la tierra. Con un 50% de los tambos en tierras alquiladas y el avance de la soja, no hay otro camino que intensificar", explicó Martín Zingoni, presidente de Forratec, firma argentina comercializadora de semillas forrajeras que, junto a su socia estadounidense Dairyland Seed, organizó una gira por tambos y granjas de California para periodistas y ejecutivos de las empresas lácteas Verónica y Noal.

Otro de los que cree que el modelo intensivo se expandirá en el país es Alejandro Castillo, un argentino que es asesor en lechería de la Universidad de California Davis. Para Castillo, la intensificación tiene enormes ventajas económicas y ecológicas. "Un estudio de la Universidad de Cornell demuestra que mientras en 1944 había 50 millones de vacas en pastoreo produciendo de 5 a 10 l de leche diarios, en 2007 había 10 millones de vacas produciendo 30 litros diarios, lo que es mucho más eficiente y menos contaminante", dijo Castillo.

Uso de corrales
La receta californiana para producir leche en forma intensiva se centra en el uso de dos sistemas de estabulado (corrales abiertos o free stoll , dormideros adonde las vacas comen y duermen) y en la alimentación basada en alfalfa y maíz. "La alfalfa es clave. El 50% de la alimentación es heno de alfalfa y silaje de maíz", dijo Douglas Maddox, el ganadero Holando de registro más grande del mundo y propietario de un tambo con 5000 vacas en ordeñe.

Basada en estos pilares, con menos rodeo lechero que la Argentina (1,2 millones de animales contra los 2 millones de nuestro país), el estado de California produce el doble de leche (32 litros por vaca por día). Aunque, según los técnicos de Forratec, los tambos que aplicaron en la Argentina el encierre ya están alcanzado una productividad similar a la de los tambos californianos.

Los participantes en la gira coincidieron en que la evolución del modelo argentino hacia un esquema más intensivo debe ser gradual. "No se puede pasar directo al free stoll porque sería un salto demasiado abrupto. Primero deberíamos pasar por los corrales abiertos, que acá se están empezando a dejar de lado por los problemas que tienen con el manejo del estiércol y el confort animal", dijo Zingoni.

Alfalfa rendidora
Otra de las diferencias más notables entre el modelo norteamericano y el argentino es el manejo de la alfalfa, un cultivo que representa entre el 30 y el 65% del forraje de la dieta de una vaca lechera. Según explicó Dan Gardner, mejorador de alfalfa de Dairyland Seed, en EE.UU. la alfalfa es el cuarto grano más plantado, con 10 millones de hectáreas sembradas y una produ

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