Pase usted, señora vaca

El bienestar animal no es una cuestión sólo ética. Tratar bien a la hacienda genera altos retornos económicos.

Por
26deSeptiembrede2009a las08:20

Si el animal sufre estrés, golpes o heridas de cualquier tipo, su carne no será tan tierna ni sabrosa. Así de simple es la ecuación que permitió medir en Uruguay, por ejemplo, una pérdida de alredor de US$ 30 por cabeza. "Y tal medición es homologable con la Argentina", dijo a Clarín Rural Víctor Tonelli.

¿Y qué le gusta al ganado? Pues, juntarse, porque viven en manada; y fugarse, porque huyen de los humanos, ya que no son animales de ataque, sino de fuga. Atacarán cuando no les quede más remedio, para defenderse o cuando no tengan escapatoria, aislados o encerrados en el toril.

El bienestar animal se conecta en forma directa con la calidad de la carne y las ganancias de los productores y de la cadena que finaliza con el producto en la góndola de consumo. En una carrera por disminuir costos y atornillar la fidelidad de mercados cada vez más exigentes.

La buena práctica del manejo de ganado se merece mucha atención, y hasta una cartilla. Y la cartilla está. La elaboraron el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) y empresas como Quickfood/Marfrig, que lanzó un programa de bienestar animal para la mejora continua de la calidad y el valor de la carne, en toda la cadena.

Y aunque en Argentina no existen estudios globales, sino parciales, Tonelli y Marcos Giménez Zapiola, especialista en bienestar animal, coinciden en que la situación se puede homologar con Uruguay.

Los uruguayos sí realizaron estudios, que arrojaron una pérdida de US$ 29 por cabeza de novillos gordos para faena, en 2002. "El año pasado se realizó otra, y la pérdida se redujo a US$ 18 por cabeza, pero igual continúa siendo importante", explicó Giménez Zapiola.

Según este técnico, ello implica una pérdida superior al 3,5 %, que en Argentina sería de un 3 %. "Una jaula de gordos vale de $ 70.000 a $ 80.000, y el 3% son $ 2.400; es una pérdida bastante importante", explicó.

Sin picana, palos, perros, pechazos de caballo, rodadas, es la propuesta básica de quienes impulsan el bienestar. Pero también, según el IPCVA, hay criterios que llama las "Cinco libertades", según las cuales los animales deben ser libres de: 1) hambre, sed y desnutrición; 2) miedo y angustia; 3) sufrimiento físico y térmico; 4) dolor, enfermedad y lesiones; 5) deben poder manifestar su comportamiento normal.

Giménez Zapiola explicó que eliminar estas pérdidas es relativamente fácil y sin costo. El especialista aconseja eliminar palos, rebenques y látigos y suplantarlos por una bandera. "Se arma con una simple bolsa de semillas y un mástil o palo largo", explicó, recordando el sistema de visión de los vacunos.

Patricio Downes.
pdownes@clarin.com

Temas en esta nota

    Cargando...