Bunge busca liderar la producción de fertilizantes en la Argentina

La mayor aceitera del país, que había dejado la fabricación local de nutrientes para el suelo con la reestructuración de Bunge & Born, vuelve al negocio, que juzga estratégico y sinérgico

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30deOctubrede2009a las07:10

Aunque no dice ni sí ni no sobre las versiones de que está comprándole a Petrobras PASA, la división de fertilizantes que la petrolera brasileña heredó cuando adquirió PeCom en 2002, no caben dudas de que Bunge está haciendo una fortísima apuesta al negocio de fertilizantes. No sólo por la inusual campaña publicitaria de estos productos que está desarrollando, sino también porque, sin decirle nada a nadie, acaba de estrenar una fábrica de fosfatados que levantó en su complejo portuario industrial de la localidad bonaerense de Ramallo.

En ese complejo, cuyas primeras instalaciones de puertos y almacenaje se estrenaron en 2005, la empresa construyó una planta capaz de producir 180.000 toneladas anuales de Super Fosfato Simple (SSP, por sus siglas en inglés), que le demandó u$s 45 millones, y que podría duplicarse si así lo requiriera la demanda.

En realidad, Bunge había abandonado la fabricación de estos productos en los ’90, cuando tras la enorme reestructuración de Bunge&Born (que implicó el desprendimiento de Atanor, Petroquímica Río Tercero y Sulfacid), redujo su rol en fertilizantes al de distribuidor.

Pero ahora decidió volver, y con todo. “Este importante paso, además de proporcionarnos una mayor integración con nuestros clientes, nos permite generar más y mejores negocios”, aseguran en la empresa. Bunge es la mayor productora de aceite de soja del país. El posicionamiento en fertilizantes le permite potenciar la sinergia en los negocios de commodities.

Según la trader, la demanda de fosfatados –que se usan para agricultura y ganadería– es sostenida, y abarca más del 40% del mercado total de fertilizantes. “El SSP es el que está teniendo y tendrá el mayor protagonismo”, aseguran.

La otra gigante que debutó en la producción de SSP en el país es Cargill, la gran rival de Bunge a nivel mundial, a través de su filial de fertilizantes, Mosaic, con una planta que completó a fin de 2005.

Sojadependencia

“Aunque está creciendo la reposición de fósforo, todavía el sistema es deficitario. Por lo tanto, para mantener una alta productividad por hectárea y lograr una producción sustentable, el uso de fertilizantes debería incrementarse”, aseguran (y esperan) en Bunge.

Según la empresa, “el fósforo y el azufre constituyen los macronutrientes que requieren mayor atención en el cultivo de soja en nuestro país”. El área sojera en la Argentina ya abarca más de la mitad del total cultivado. En consecuencia, explican, la oleaginosa supuso el mayor impulso al mercado de fertilizantes y constituye su mayor promesa de crecimiento. En la campaña 2007/2008, se estima, un 65% de las hectáreas sembradas en el país fueron fertilizadas.

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