Bunge busca liderar la producción de fertilizantes en la Argentina
La mayor aceitera del país, que había dejado la fabricación local de nutrientes para el suelo con la reestructuración de Bunge & Born, vuelve al negocio, que juzga estratégico y sinérgico
Aunque no dice ni sí ni no sobre las versiones de que está comprándole a Petrobras PASA, la división de fertilizantes que la petrolera brasileña heredó cuando adquirió PeCom en 2002, no caben dudas de que Bunge está haciendo una fortísima apuesta al negocio de fertilizantes. No sólo por la inusual campaña publicitaria de estos productos que está desarrollando, sino también porque, sin decirle nada a nadie, acaba de estrenar una fábrica de fosfatados que levantó en su complejo portuario industrial de la localidad bonaerense de Ramallo.
En ese complejo, cuyas primeras instalaciones de puertos y almacenaje se estrenaron en 2005, la empresa construyó una planta capaz de producir 180.000 toneladas anuales de Super Fosfato Simple (SSP, por sus siglas en inglés), que le demandó u$s 45 millones, y que podría duplicarse si así lo requiriera la demanda.
En realidad, Bunge había abandonado la fabricación de estos productos en los ’90, cuando tras la enorme reestructuración de Bunge&Born (que implicó el desprendimiento de Atanor, Petroquímica Río Tercero y Sulfacid), redujo su rol en fertilizantes al de distribuidor.
