Los feedlots cierran un año complicado y buscan reposicionarse en 2010
Con un año marcado por una fuerte sequía, la crecida del río Paraná y la presión por el consumo interno, el encierre a corral está en la búsqueda de una ecuación de precios que permita agregar peso por animal.
La actividad del feedlot en el 2009 tuvo una fuerte impronta de la mano de la terrible sequía que padecieron las distintas regiones ganaderas del país en los últimos 18 meses.
A este factor climático, en el último trimestre se suma la creciente del río Paraná, que inundó una gran parte de sus islas. En la actualidad, este territorio constituye uno de los pocos reservorios que quedan para realizar ganadería pastoril.
A todas estas variables climáticas debemos sumar la presión del consumo interno, que a estos precios de la carne volvió a adquirir niveles records. Otra de las consecuencias es que se absorben volúmenes de faena mensual altísimos.
La producción a corral creció, como en los últimos cinco años, por encima de todo pronóstico. En este escenario, y para 2009, estimamos una producción anual de más de 5 millones de cabezas.
De todas maneras, en el último trimestre, la paralización en el pago de las compensaciones por unos 80 días, sumado a los cuatro meses de atraso con que venía el sistema, generó una crisis financiera en las empresas del sector muy importante.
