La industria acusó el impacto - Por Ignacio Iriarte (*)
Los frigoríficos exportadores han reducido sus faenas, obligados por la escasez, entre un 25 y un 40 por ciento. Los grupos más grandes evalúan la posibilidad de cerrar aquellas plantas ubicadas en las zonas donde no hay hacienda.
Es una burbuja, pero por ahora ésta se muestra muy consistente. La caída de la oferta que se inició en la segunda quincena de diciembre, y continuó en enero, se acentúa en febrero.
No hay oferta y demanda; prevalece brutalmente el faltante de oferta. Están en marcha, desde el lado de la demanda, todos los mecanismos políticos y de mercado que podrían equilibrar el desajuste, pero la restricción en la faena es tan fuerte que ninguno de ellos surte efecto.
A esta altura de febrero, la matanza de ganado puede estimarse un 10-15 por ciento inferior a la de enero, un 20-25 por ciento por debajo de diciembre, último mes "normal", y un 35-40 por ciento abajo del pico de faena de junio-julio del año pasado.
