Para recaudar más, ponen trabas a exportaciones e importaciones
Las empresas que tienen un reclamo ante la Aduana sufren demoras.
Mil empresas, a las que les quieren cobrar 1.000 millones de dólares. Ese es el objetivo del Gobierno para una polémica medida que la Aduana tomó el lunes y que entre el miércoles y ayer puso al borde del colapso a las importaciones y exportaciones del país. Desde automotrices a alimenticias tuvieron reuniones de emergencia para evaluar el impacto de la decisión, "que puede frenar el proceso productivo", dijeron.
Según reconstruyó este diario, la medida fue implementada el lunes pasado, pero no fue notificada a los importadores y exportadores, muchos de los cuales se sorprendieron a partir del martes cuando sus embarques empezaron a ser desviados al canal rojo, que implica verificación de la mercadería y la documentación.
"Trámites que habitualmente demoran 15 minutos, pasaron a tardar 4 horas", dijo un industrial automotriz, pidiendo reserva de nombre por temor a represalias.
"Camiones cargados que salían para Chile tuvieron que ser descargados para que revisaran todo el contenido", agregaron en una alimenticia, con el mismo planteo de no exponer su nombre.
Para el miércoles, la situación estaba más tensa. "La Aduana de Buenos Aires colapsó", aseguró un exportador de cereales.
