Una explosión de consumo y producción
Para los especialistas, el buen momento del sector, que se sustenta en una creciente demanda internacional, vino para quedarse por un buen tiempo
Como tocada por una varita mágica, la leche, y su commodity, la leche en polvo, que muchos analistas señalan como uno de los más inestables en materia de precios por sus vaivenes cíclicos, destella con una inusitada fuerza y es protagonista en el actual contexto productivo de la Argentina. Después del impacto de la crisis financiera internacional, que deprimió los valores, y lo poco atractivos que fueron los precios de los productos lácteos en el mercado interno hasta pasada la primera mitad de 2009, hoy las variables que muestra el sector son alentadoras.
La materia prima acumula un alza que ya supera el 55%, desde los valores que se pagaban en agosto último, y hay perspectivas de que continúe subiendo. El mercado internacional empuja. En el mundo, la tonelada de leche en polvo, que llegó a retroceder a 1800/2100 dólares el año pasado, saltó a 3500/3700 dólares la tonelada. La última subasta de Fonterra, la "Bolsa de Chicago" de la leche, superó los US$ 3900. Pero también se destacan otros datos: hoy la cantidad de kilos de maíz que se pueden comprar con un litro de leche es la más alta de los últimos 30 años, hubo una fuerte recomposición de los precios de las vaquillonas para tambos y, a los ojos de la industria, se frenó el cierre de tambos que, según los empresarios, de un 3% anual ya está por debajo de dos por ciento.
