Un laboratorio a pura tecnología

En Avia Terai, en el centro oeste chaqueño, Miguel Rodríguez casi triplica la producción de carne de la zona: intensifica con altas cargas, incorporó el engorde a corral y utiliza los granos del propio campo.

26deJuniode2010a las09:25

AVIA TERAI, Chaco.- Como nunca antes, la ganadería del Norte se está preparando para ser protagonista de un ciclo que vuelve a tener precios que hacen atractiva la actividad. No hay que dar demasiadas vueltas aquí para confirmarlo. El aire fresco que sopla sobre el sector impulsa a muchos productores a invertir y a diseñar estrategias para ganar con el cambio de escenario. Para muchos, más que la escala en hectáreas o cabezas, lo que valen son las herramientas que se aplican para no dejar de sacarle provecho al "veranito" ganadero. A 200 kilómetros de Resistencia, en el centro oeste provincial, Miguel Rodríguez, miembro del CREA Chaco, encaja en un perfil de productores de chico a medianos que están haciendo una revolución en su campo apuntando a la ganadería.

 

Rodríguez, que tiene 350 hectáreas destinadas a la actividad, utiliza las siguientes herramientas: recurre a altas cargas, intensifica con una herramienta estratégica como el encierre a corral y lleva adelante un proceso de integración con la agricultura donde los propios granos producidos en el campo se transforman en carne.

 

En líneas generales, en esta zona un campo bueno con gatton panic tiene una producción de carne de entre 150 y 170 kilos por hectárea. Con cargas arriba de 4,5 cabezas por ha, en su establecimiento Las Curiosas, donde tiene hacienda Braford, Rodríguez ya tocó los 500 kilos de carne por hectárea durante los 6/7 meses de alta producción estival del gatton. Esto es, pasó a triplicar la media zonal.

 

Antes, en un modelo productivo con gatton que se usaba todo el año, no había una carga promedio anual mayor a dos cabezas por hectárea. Y, considerando el pasto y algo de corral, la producción de carne rondaba los 280 kilos por hectárea.