Es difícil ponerse de acuerdo en los contratos de arrendamiento
Las negociaciones por alquileres se extienden. Los criterios parecen difíciles de conciliar: propietarios que quieren más dinero para protegerse de la inflación y arrendatarios que temen volver a un escenario similar al de la campaña 2008/09.
La brecha entre las pretensiones de los propietarios y la capacidad de pago de los arrendatarios agrícolas es muy amplia, mientras que los alquileres en la zona núcleo oscilan en una brecha de entre 15 y 20 quintales de soja la hectárea al año.
De acuerdo con una investigación realizada por la Asociación de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (Aacrea), “en varias regiones agrícolas se lograron buenos rindes de cultivos de granos gruesos”. Por lo tanto, hubo una etapa de euforia en una cosecha que finalmente superó los 55 millones de toneladas de granos y muchos propietarios, consideraban que están dadas las condiciones para exigir un aumento del valor de los arrendamientos.
La necesidad es para afrontar las presiones inflacionarias que vienen erosionando de manera progresiva el valor del dinero en los últimos meses.
Sin embargo la realidad marcó un regreso a los valores del año pasado, según explicó a Noticias Argentinas, Mario Arbolave, director de la revista especializada Márgenes Agropecuarios.
