Hay que eliminar los derechos de exportación

El próximo 24 de agosto vencen 1.900 leyes delegadas al Poder Ejecutivo Nacional desde 1974.

27deJuliode2010a las10:25

Los diputados y senadores, por falta de coraje o por conveniencia política, fueron renovando esas delegaciones con el remanido argumento de la emergencia económica.
La consecuencia de esas actitudes es la situación actual, la más grave para una democracia: el no funcionamiento de la división de poderes. En los próximos días, los legisladores tienen la gran oportunidad de revertir esa situación para empezar a reconstituir una gestión republicana de gobierno, que nos permita remontar la actual decadencia argentina.
Entre las funciones delegadas, está la del Código Aduanero, que es la que permitió fijar derechos de exportación (llamados comúnmente "retenciones") en forma discrecional e intempestiva. Si esa atribución vuelve al ámbito parlamentario, ningún funcionario se podrá arrogar la potestad de decretar que hay una "ganancia extraordinaria" y captar esa supuesta plusvalía, fijando el impuesto más distorsivo para el desarrollo geopolítico del país.

Al ser progresivo, el Impuesto a las Ganancias es el más justo para gravar las actividades de todos los ciudadanos; así, los pequeños productores no pagarían.
Nuestros representantes tienen la oportunidad de fijar posición sobre los derechos de exportación, si es que quieren terminar con la discriminación entre los diferentes sectores, entre las distintas regiones y sus habitantes. La eliminación nos permitirá cumplir con una de las principales normas fijadas por la Organización Mundial de Comercio (OMC) -a la que también adhiere el Mercosur-, que establece que las exportaciones no deben gravarse con impuestos.