Divide al Gobierno la polémica medida contra Fibertel
Temen que la resolución impacte negativamente en la imagen oficial; halcones versus palomas.
Dentro del gobierno de Cristina Kirchner no todos aprueban la polémica resolución 100/10, que dispuso la caducidad de la licencia de Cablevisión Fibertel para prestar servicios de Internet y banda ancha. Ministros y secretarios de Estado, que piden reserva para no sufrir represalias, temen que la medida se convierta en un boomerang, algo parecido a lo que fue la resolución 125, que desató el conflicto con el campo.
Puertas afuera, en tanto, el Gobierno defiende lo actuado, tal como se difunde en una solicitada de la Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC) que se publica hoy en la página 8 de esta edición.
"Lo de Fibertel no es beneficioso. Hay un millón de abonados y cuatro millones de usuarios que son afectados directamente y no sabemos cómo van a reaccionar", dijo a LA NACION un secretario de Estado con buena llegada a la Casa Rosada.
Otro alto funcionario señaló con preocupación que este caso es diferente del ataque a otros sectores. Cuando los afectados directos son empresas, la gente no reacciona, aunque sea afectada en el mediano plazo, especulan. El caso Fibertel es otra cosa: el usuario sentirá el impacto directo en el corto plazo. "El efecto lo sentirá la gente mañana mismo", se alarmó un allegado a la Presidenta.
