La láctea SanCor salió del rojo y ganó $ 10 millones en un año
Un dólar estable y mejores ventas a precios más altos fueron las claves del éxito. Pese a que debe aún cerca de u$s 70 millones a Venezuela, invierte en innovación.
09deSeptiembrede2010a las09:08
Cuando en diciembre de 2006 SanCor selló un acuerdo con el gobierno venezolano para obtener un millonario crédito que la salvara de la venta, un balance como el que la firma presentó ayer habría sido impensado. La gran cooperativa láctea nacional reportó ganancias de $ 10,1 millones en el período que va de junio de 2009 a junio de 2010, que contrastan drásticamente con las pérdidas al cierre del balance anual presentado para el año fiscal anterior, cuando las pérdidas orillaron los $ 110 millones.
El principal motivo del éxito en el balance está en la estabilidad del dólar, cuya variación en el período anterior había impactado con fuerza en los resultados financieros por tenencia de deuda, indicaron desde la empresa.
Al momento de obtener el crédito del gobierno de Hugo Chávez, la firma con sede en Sunchales, Santa Fe, se alzó con un préstamo de u$s 80 millones, pese a que el monto autorizado alcanzaba los u$s 135 millones.
Actualmente, según fuentes de Sancor, se pagaron u$s 10 millones de esa deuda “en especias”, según estaba acordado. Se trata de envíos anuales que no pueden ser mayores a las 1.800 toneladas de leche en polvo a la cotización internacional. Tras una baja en el mercado el año pasado, el producto cotiza hoy a un valor cercano a los u$s 3.500 por tonelada, lo que ayuda a Sancor a saldar su pasivo con mayor rapidez.
La empresa tiene diez años más para pagar su deuda, y mientras que la actual política cambiaria le da aire seguro, al menos hasta las elecciones del año que viene, la columna del pasivo sigue siendo un riesgo.
El balance presentado ayer por Sancor refleja también que, en la variación interanual, las ventas crecieron 17% en valor.
La facturación por ventas totales supera los $ 2.394 millones, con especial participación de los quesos ($ 939,8 millones) y la leche en polvo ($ 513,2 millones). En un comunicado, SanCor destacó que fue el énfasis puesto en el agregado de valor a los productos lo que aseguró las mejoras en las ventas.
En los últimos años, la firma se dedicó a elaborar productos con valor agregado, inclusive de segmentos “premium”, como los quesos en hebras, que no solamente le permiten aumentar su margen de ganancias, sino que además le dan más flexibilidad al corset impuesto a los precios por la Secretaría de Comercio. Por caso, los segmentos básicos de la canasta láctea –como las leches fluidas y en polvo enteras, el queso cremoso y algún yogur- obtuvieron un permiso de aumento del 10% anual en góndola. En paralelo, los segmentos con valor agregado –como las leches infantiles en las que SanCor alcanza el 50% de participación de mercado– obtuvieron un permiso de aumento de 20% anual, mientras que los productos premium pudieron subir hasta 30% al consumidor en igual período.
Con la intención de crecer en el segmento más redituable, en noviembre del año pasado Sancor le compró a la suiza Nestlé las marcas Shimmy y Mendicrim, y se quedó con la planta de la empresa en Arenaza, al oeste de Buenos Aires. Más allá de la preocupación por el pago de su deuda, y de un conflicto sindical que bloquea actualmente su centro de distribución en Rosario, la empresa tiene un buen balance para celebrar. Los años pasaron para bien para la firma de Sunchales.
El principal motivo del éxito en el balance está en la estabilidad del dólar, cuya variación en el período anterior había impactado con fuerza en los resultados financieros por tenencia de deuda, indicaron desde la empresa.
Al momento de obtener el crédito del gobierno de Hugo Chávez, la firma con sede en Sunchales, Santa Fe, se alzó con un préstamo de u$s 80 millones, pese a que el monto autorizado alcanzaba los u$s 135 millones.
Actualmente, según fuentes de Sancor, se pagaron u$s 10 millones de esa deuda “en especias”, según estaba acordado. Se trata de envíos anuales que no pueden ser mayores a las 1.800 toneladas de leche en polvo a la cotización internacional. Tras una baja en el mercado el año pasado, el producto cotiza hoy a un valor cercano a los u$s 3.500 por tonelada, lo que ayuda a Sancor a saldar su pasivo con mayor rapidez.
La empresa tiene diez años más para pagar su deuda, y mientras que la actual política cambiaria le da aire seguro, al menos hasta las elecciones del año que viene, la columna del pasivo sigue siendo un riesgo.
El balance presentado ayer por Sancor refleja también que, en la variación interanual, las ventas crecieron 17% en valor.
La facturación por ventas totales supera los $ 2.394 millones, con especial participación de los quesos ($ 939,8 millones) y la leche en polvo ($ 513,2 millones). En un comunicado, SanCor destacó que fue el énfasis puesto en el agregado de valor a los productos lo que aseguró las mejoras en las ventas.
En los últimos años, la firma se dedicó a elaborar productos con valor agregado, inclusive de segmentos “premium”, como los quesos en hebras, que no solamente le permiten aumentar su margen de ganancias, sino que además le dan más flexibilidad al corset impuesto a los precios por la Secretaría de Comercio. Por caso, los segmentos básicos de la canasta láctea –como las leches fluidas y en polvo enteras, el queso cremoso y algún yogur- obtuvieron un permiso de aumento del 10% anual en góndola. En paralelo, los segmentos con valor agregado –como las leches infantiles en las que SanCor alcanza el 50% de participación de mercado– obtuvieron un permiso de aumento de 20% anual, mientras que los productos premium pudieron subir hasta 30% al consumidor en igual período.
Con la intención de crecer en el segmento más redituable, en noviembre del año pasado Sancor le compró a la suiza Nestlé las marcas Shimmy y Mendicrim, y se quedó con la planta de la empresa en Arenaza, al oeste de Buenos Aires. Más allá de la preocupación por el pago de su deuda, y de un conflicto sindical que bloquea actualmente su centro de distribución en Rosario, la empresa tiene un buen balance para celebrar. Los años pasaron para bien para la firma de Sunchales.
