Aprietes, pero el campo no se distrae

Por Héctor A. Huergo.

19deMarzode2011a las07:37

El campo no se distrae. Tomó con filosofía el nuevo apriete de la AFIP, que con una circular impuso la obligación de informar con 48 horas de anticipación los lotes donde se va a cosechar la soja.

Lo viven como un nuevo apriete, continuidad del provocador discurso de la Presidenta en la apertura de sesiones del Congreso, un par de semanas atrás. Allá había dicho que el campo paga menos impuesto a las ganancias que los colegios privados… cuando sólo por retenciones dejó en la Aduana 10.000 millones de dólares. El 35% de la soja. Uno de cada tres barcos, hundido.

La alícuota máxima del impuesto a las ganancias es del 35%. De las ganancias. Es decir, con las retenciones, que siempre se cobran, está pagando mucho más de lo que correspondería si en lugar de haber acertado con la elección de producir soja, hubiera apostado a coser pelotas de futbol. ¿Cuánto más creen que puede dejar la soja? Asumamos que puede haber evasión, elusión, mercado negro. Está bien luchar por el blanqueo. Es la misión del Gobierno. Pero la soja y todo lo que se exporta, al final paga. “Te espero en el puerto”, dice la Aduana, y allí no se zafa. Es la ley del embudo. Ya lo hemos propuesto infinidad de veces: las retenciones pueden ser una forma de cobrar el impuesto a las ganancias.