La cuenca del Salado quintuplico la producción de carne

La cuenca del Salado se caracteriza por su escasa pendiente, los problemas de hidromorfismo, bajo escurrimiento del agua, problemas de desagües, ocurrencia de ciclos de sequía e inundación, son verdaderos escollos para salir de un escenario generalizado de baja productividad forrajera y por ende ganadera.

30deMarzode2011a las07:34

 El manejo de campo natural es de baja productividad y calidad de forraje con alta concentración de producción estival. Eventualmente, las pasturas, de bajo logro, sufren pérdida de especies en forma muy rápida o los rejuvenecimientos de rye grass sufren pérdida de especies estivales con muy corto período productivo.

Para modificar este paradigma, los responsables del Establecimiento San Miguel llevaron a cabo un plan para incrementar su producción de pasto y carne. Este establecimiento, ubicado en el partido bonaerense de General Guido, cuenta con una superficie de 2450 hectáreas, de las cuales en el 76% se realizaba un manejo de campo natural. Allí, a partir de una producción forrajera de 2,2 a 4 toneladas de materia seca (MS) y una carga de 0,5 Equivalente Vaca (EV) por hectárea, se lograba una producción de carne de apenas 100 a 120 kgs ha/año.

Después de cinco años de trabajo han logrado un salto notable: en un módulo de 600 hectáreas producen diez toneladas de materia seca por hectárea que se transforman en 520 kgs de carne hectárea/año. Pero esto no es todo. En un módulo de evaluación de potencial se han obtenido 14.600 kg de MS/ha/año transformadas en 855 kg de carne/ ha/año.