Los signos son alentadores - Por Leandro Gorrin (*)
Hay variables macroeconómicas que sustentan el alza de los granos. Un dólar debilitado y precios del petróleo muy firmes apoyan esta tendencia.
Luego de la publicación del reporte de stocks trimestrales en Estados Unidos durante la semana pasada, se cumplieron las expectativas y los precios del maíz se dispararon en alza.
Esto afectó particularmente a los valores de Chicago, los cuales llegaron a marcar un récord esta semana en sus posiciones más cercanas. Tal comportamiento pretende claramente contener los niveles de demanda para reducir su presión sobre las ajustadísimas reservas estadounidenses.
Si atendemos al largo plazo, el mercado centra su mirada en la evolución de la cosecha sudamericana, la cual determinará la oferta de granos y oleaginosas en los próximos meses, pero también comienza a mirar con atención lo que suceda con la siembra estadounidense. Ya difundidas las primeras estimaciones oficiales de área, el Departamento de Agricultura de ese país retomó esta semana la divulgación de sus informes periódicos del estado de los cultivos.
Avances lentos. En su versión del lunes, el reporte todavía no mostró datos referidos al forrajero ya que el clima húmedo en el cinturón maicero estadounidense viene retrasando el inicio de las tareas de implantación, lo cual le dio aun más sustento a los precios.
