Evasión en granos: exportadoras se ponen duros con operadores
Nadie duda en los ambientes cerealistas que la avanzada de la Afip sobre el sector es más política y tiene mucho de show mediático. Más aún, cuando la evasión en granos, que es muy alta, necesita de la complicidad de la funcionarios del ente recaudador. La Afip, por su parte, no se traga la explicación de que el exportador, que compra en blanco, es engañado en buena fe cuando salta que la operación original era negra.
En ese marco, hay exportadoras que puertas adentro de sus cuarteles generales, y en extrema reserva, comenzaron un “operativo limpieza” para ordenar un poco la casa para así no tener tantos flancos abiertos en la batalla con el gobierno.
Tanto en Buenos Aires como en Rosario están revisando con lupa los números, papeles y la historia de los intermediarios (y comitentes) a quienes les compran. La renovada firmeza a la hora de comprar granos no está exenta de pases de factura entre ejecutivos.
También en los mercados a término se están siguiendo muy de cerca algunos movimientos que pueden traer dolores de cabeza. Tanto que cuando ocurren suenan inmediatamente los teléfonos de las gerencias para pasar el reporte.
