Arrecia presión sobre Europa mientras Wall Street sueña con más estímulo

España e Italia volvieron a quedar bajo ataque. Hubo retrocesos de hasta 4% en la zona euro. Pero Wall Street logró remontar la rueda por la expectativa de nuevas inyecciones monetarias.

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04deAgostode2011a las08:05

Este año manda la incertidumbre. El acuerdo alcanzado en Estados Unidos para evitar la caída del país en suspensión de pagos –considerado hasta hace algunas horas como el bálsamo que iba a infundir algo de paz– no pudo “amortiguar” la preocupación de los inversores. En lo que fue una jornada que hilvanó severas pérdidas de hasta 4% en los mercados de la zona euro, los temores de que España e Italia puedan colapsar en poco tiempo más fueron los protagonistas exclusivos y pesaron más que el resto.

Incluso una parte del mercado que especula con un tercer paquete de ayuda para EE.UU. –y que hizo saldar una suba de 0,2% al Dow– no pudo cambiar la tónica de la jornada. Incluso el Merval, que ha dado muestras de cierta independencia en los criterios con los que se negocian los papeles locales, sucumbió ayer y perdió 0,3%. El papel de YPF fue el que mayor retroceso experimentó con una caída de 3,1%.

Para los analistas, resulta evidente que el acuerdo logrado el pasado 24 de julio entre la Unión Europea (UE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), no ha conseguido solucionar la crisis de Grecia. Por el contrario, habría incluso desmejorado la percepción que tienen los inversores de Portugal e Irlanda. Lo que resulta más grave, es que esta desconfianza se ha traslado de lleno a Italia y España. Tanta preocupación (y especulación) obligaron a intervenir incluso al presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Barroso, quien pidió a los dirigentes de los países que integran la UE que “den una señal inequívoca de nuestra determinación” de resolver la crisis de la deuda en Europa.

En EE.UU. los inversores concentraron ayer sus miradas en los pobres datos macroeconómicos difundidos estos días en el país. Las cifras comienzan a hacer más evidente que la primera potencia mundial está viendo un debilitamiento de su recuperación económica, por lo que los analistas económicos empezaban a aventurar qué pasaría si el país vuelve a entrar en una recesión.

Ese miedo fue el que fomentó que a última hora de ayer comenzara a hablarse de la necesidad de un nuevo paquete de estímulo. “No estamos aún en un escenario psicológico de mercado bajista, pero estamos definitivamente en una psicología de sólida corrección”, dijo James Dailey, gerente de cartera de Team Asset Strategy Fund en Harrisburg, Pensilvania. La publicación de los datos sobre el sector servicios que elabora el Instituto de Gestión de Suministros reveló que la actividad de ese sector redujo su crecimiento en julio hasta colocarse en su punto más bajo desde enero de 2010. Los inversores tienen ahora su mirada puesta en el informe oficial de empleo que divulgará mañana el Departamento de Trabajo de EE.UU., pero a la espera de esos datos, en la jornada de ayer se conoció que el sector privado tuvo en julio una ganancia neta de 114.000 empleos, después de un aumento de 155.000 puestos de trabajo en junio, según Automatic Data Processing.

Por Julián Guarino.

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