Tras las primarias, la economía llegará a octubre sin sobresaltos pero más frágil

La salida de fondos, si se profundiza, podría impactar en el país. Habría más incertidumbre y presión cambiaria. Actividad y desempleo mantienen la tendencia

15deAgostode2011a las07:54

Si hay una constante en la mayoría de las elecciones, es que la situación económica tiene una alta incidencia en la decisión del voto. Por eso el Gobierno sigue muy atentamente la evolución de la crisis internacional, ya que un agravamiento del escenario externo podría tener impacto en el país y generar un clima de incertidumbre poco deseado antes de los comicios de octubre.

Las primarias se produjeron en un contexto de relativa calma doméstica, debido al buen nivel de actividad pese a la alta inflación, pero también frente a fuertes turbulencias financieras en los mercados mundiales debido a la situación de los Estados Unidos y Europa que preocupa a los agentes económicos y a la presidenta Cristina Fernández, quien busca en dos meses su reelección. La pregunta ahora es qué ocurrirá con la economía argentina durante estos 50 días hasta el 23 de octubre, cuando podría quedar definido quién conducirá el país durante los próximos cuatro años.

Inflación, nivel de actividad, tipo de cambio, resultado fiscal, balanza comercial, desempleo ¿Qué ocurrirá con estas variables en los próximos dos meses? En principio, y si los vientos internacionales ayudan a la Argentina, nada debería cambiar significativamente, coincidieron varios economistas consultados por El Cronista. El nivel de crecimiento no está en discusión, así como tampoco la estabilidad de las cifras de desocupación y el sostenimiento, aunque con caídas interanuales importantes, de los superávit gemelos. La gran preocupación de los analistas de cara a octubre es la fuga de capitales y la presión cambiaria.

Durante el primer semestre, y sin cercanía electoral, se expatriaron u$s 9.800 millones y la expectativa es que esta segunda mitad del año se vayan del país unos u$s 8.500 millones, estimó Maximiliano Castillo, economista de la consultora ACM. Según el analista, ese número podría ser mayor si la crisis externa empeora y ello genera un clima de mucha incertidumbre en el país. Para el analista, como no puede tener todas las variables bajo control, el Gobierno resignará reservas para mantener estable el tipo de cambio y las tasas bajas. Es decir que ante la mayor demanda de dólares, el economista imagina a un Banco Central apelando a la fuerte intervención.

“Creo que de acá hasta octubre no debería ocurrir nada en particular. Hay más plata en la calle a partir de medidas como el aumento de jubilaciones y probablemente haya alguna más. En cuanto a la salida de capitales, se ubica en u$s 1.500 millones mensuales, un número alto pero manejable”, consideró Gabriel Rubinstein, quien consideró además que podría percibirse una mayor suba de tasas a las que ya se está produciendo para combatir la compra de dólares y la fuga.

De todas formas, hasta octubre el Gobierno intentará manejarlo con el BCRA para evitar que se enfríe la economía y luego, si resulta ganadora Cristina, sí apelar a una suba de las tasas más pronunciada.

Por su parte, Marina Dal Poggetto, de Bein & Asociados, coincidió en que el panorama hasta octubre es de estabilidad en cuanto al índice de actividad, inflación, resultados fiscal y comercial y dólar, pero también compartió la visión con sus colegas acerca de que “la fuga de capitales no va a ceder”. Además afirmó que “las tasas tienen que subir más”. Dal Poggetto dijo que “hasta ahora el Gobierno pudo manejar todas las variables –tasas, tipo de cambio e inflación–, con pocas restricciones, pero cuando corre la expectativa de devaluación, hay que apelar a otras herramientas”. Aún así, la economista afirmó que “la foto de la Argentina hoy no es complicada”.

Puntos más puntos menos, dependiend

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