Generar y aprovechar energía renovable

La visión y la experiencia del norteamericano David Kolsrud, creador junto a otros productores del estado de Minessotta de DAK, una cooperativa de Energía Renovable, puesta en relación con las experiencias regionales de Argentina, hicieron del panel de Biocombustibles una conferencia en donde los participantes del XIX Congreso Aapresid pudieron profundizar conocimientos sobre los diferentes aspectos y dificultades que conlleva levantar una planta de biocombustibles en nuestro país. Y además, se hizo foco sobre los parámetros de organización que deben seguir los productores que se decidan a afrontar un emprendimiento de éste tipo.

19deAgostode2011a las07:00

Bajo la coordinación de Germán Di Bella, miembro de la Comisión Directiva de Aapresid y también de la Regional Aapresid Río Cuarto, se llevó a cabo en la sala Belt el panel sobre Biocombustibles que contó con cuatro disertantes. `

En primer lugar, hizo uso de la palabra David Kolsrud, Presidente de la Cooperativa de Energía Renovable DAK de los Estados Unidos. El especialista se remontó a sus inicios en la materia en el año 1985 cuando se agrupó con otros productores y dieron a luz a una de las primeras plantas de etanol en el estado de Minessotta. En su referencia, Kolsrud afirmó que en la actualidad “la mitad del etanol que se produce en los Estados Unidos lo hacen los productores, lo que provoca un alto desarrollo en las zonas rurales”. El parámetro que reforzó el norteamericano fue que los productores aprendieron a ser políticamente activos y a trabajar de manera conjunta. De esa manera, con el correr de los años, crearon la cooperativa que generó nuevas fuentes de empleo y además, a través de alianzas con el gobierno estatal, consiguieron que se dictara la ley de etanol renovable que posteriormente se extendió por todo el país del norte para mercados de combustibles renovables.

Los tres puntos que recalcó David Kolsrud fueron: el compromiso de los integrantes, la focalización de objetivos claros y aplicar los principios del cooperativismo. El resultado obtenido fue la creación de nuevas fuentes de riqueza y como valor agregado, la producción del etanol produjo que se expandiera la cría de ganados en tres estados vecinos a Minessotta. Por último, el productor norteamericano indicó que están estudiando para el futuro en materia de biocombustibles, las posibilidades y la riqueza del butanol.

En segundo término disertó Manuel Ron, productor agropecuario e integrante del Grupo Regional Aapresid Río Cuarto (Córdoba) y socio fundador de Bio4: “Bioetanol Río Cuarto S.A”, un novedoso emprendimiento que ya tiene un fuerte anclaje en el mercado de los biocombustibles. El ingeniero Ron explicó que la idea surgió originalmente para darle valor agregado al principal cultivo de esa zona de la provincia de Córdoba, el maíz. Al igual que Kolsrud, Manuel Ron y sus socios fundadores se unieron a productores de maíz de la región y además tuvieron que abrir el abanico de sus conocimientos realizando consultas con otros profesionales como ingenieros mecánicos, químicos, entre otros. En fin, el ingeniero resaltó la necesidad y los resultados que traen el trabajo en grupo en un nuevo proyecto en el que existen múltiples aristas que no se conocen desde el principio. Por eso, al final de su exposición Manuel Ron dejó un mensaje simple y directo: “Encarar un proyecto desde cero en el país no es nada fácil, pero si hay un buen grupo es factible”.

A continuación el que expuso en la conferencia fue Guillermo Pailhé, productor agropecuario  del Sudeste Bonaerense y uno de los fundadores de Biotresa, una empresa de biocombustible emplazada en la localidad de Tres Arroyos. El conferencista contó que el primer objetivo que tuvo la empresa fue la “crear su propio combustible” y transformar la producción granaria e intentar diversificar la producción. Entre los desafíos que actualmente tiene Biotresa se

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