El dólar cierra agosto con la mayor suba mensual en más de dos años

Avanzó de $ 4,17 a $ 4,22; el ritmo de devaluación del peso se duplicó en el último trimestre.

31deAgostode2011a las08:06

El precio de venta en el microcentro porteño se ubicó ayer en $ 4,22. Foto: Anibal GreccoEl dólar volvió a negociarse ayer con tendencia al alza, pese a que sostenidas ventas oficiales ayudaron a moderarla. De esta manera, el billete cerrará agosto con la mayor suba para un mes en poco más de dos años.

El incremento de cinco centavos que registró el precio promedio de venta al público en el mes que finaliza hoy (pasó de 4,17 a 4,22 pesos) supone el mayor ajuste en pizarras desde junio de 2009.

Aquella vez, el temor por el posible impacto en el país de la crisis financiera internacional había persuadido al Banco Central (BCRA) de acelerar el ritmo de devaluación del peso para no arriesgar reservas en ese contexto de incertidumbre, lo que generó las condiciones para la suba. De hecho, hasta el Gobierno había invocado el temor a esa crisis como una razón para adelantar la convocatoria a las elecciones parlamentarias.

Esta vez, los operadores y analistas coinciden en describir que el aumento es consecuencia directa de la presión que ejerce la sostenida demanda privada.

También en observar que ésta no se modera pese a que el panorama electoral de cara a octubre "luce despejado", y las principales figuras políticas del momento (la presidenta Cristina Kirchner y su compañero de fórmula, Amado Boudou,) se prodigaron últimamente en desaconsejar las apuestas a esa divisa y proclamar que la política cambiaria oficial se mantendrá inalterable una vez superados los comicios.

También recuerdan que ni el hecho de que se hayan intensificado notoriamente los controles sobre quienes compran dólares, respecto de 2009, ayuda a desalentar las compras. "Por el contrario, te diría que no hacen más que estimularlas", señaló ayer a La Nacion un agente cambiario.

De hecho, no hay operador que se sorprenda porque la suba de los últimos días (que fue mucho más marcada en el segmento informal del mercado, al pasar el precio de $ 4,34 a $ 4,44) haya coincidido con la puesta en marcha de una nueva reglamentación de la Unidad de Información Financiera (UIF) que obliga a los bancos a identificar taxativamente a quienes realicen depósitos que superen los 40.000 pesos.

Dichos vs. hechos
Contrariamente a la proclama oficial, la sensación del mercado es otra. Incluso, los números que muestran lo sucedido en los últimos meses parecen darles la razón a quienes apostaron por el "verde".

El ajuste al alza del 1,2% que acumuló la divisa en agosto, tanto en el precio mayorista como en el minorista, confirma que el ritmo de devaluación del peso frente al dólar se duplicó en el último trimestre (se deslizaba a razón del 0,5/06% hasta abril), pese a que el Gobierno redobló esfuerzos para contenerlo.

Por caso, sólo durante agosto el BCRA, que ayer se desprendió de otros US$ 70 millones, sacrificó más de US$ 700 millones en reservas para moderar la suba. Pero el monto total de las ventas oficiales es aun mayor si se considera que tanto la Anses como el Banco Nación (ayer aportó ortos US$ 30 millones) lo auxiliaron del lado vendedor del mostrador varias veces en el mes.

Pero el dato central es que el aumento del 1,2% en el precio sitúa nuevamente al dólar, como en otros tiempos, como la opción de ahorro más rentable de la plaza local para inversores no calificados (un plazo fijo rinde 1% promedio), lo que suele actuar como un estímulo adicional a su demanda.

"Cuando no hay un diferencial de renta que justifique mantenerse en pesos porque, llegado el momento, esos pesos te van a servir para comprar más dólares, la gente suele optar por pasarse a dólares", explica el economista Gabriel Caamaño Gómez, en alusión al riesgo que asume un gobierno cuando se apega al tipo de cambio como ancla para tra

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