Giro monetario en Brasil puede obligar a la Argentina a acelerar suba del dólar

En el mercado creen que el recorte de tasas logrará lo que hasta hoy no consiguieron los impuestos al ingreso de capitales. El real aún avanza 2,6% en lo que va de este año.

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02deSeptiembrede2011a las08:16

El sorpresivo recorte de tasas decidido por el Banco Central de Brasil impactó fuerte sobre la cotización del real, que perdió ayer 1,9%, y encendió una luz de alerta para la política cambiaria de la Argentina, que depende de su vecino para mantener un tipo de cambio competitivo. Analistas consultados resaltan que la nueva medida brasileña, a diferencia de los fallidos castigos impositivos a las inversiones especulativas, lograría frenar la apreciación del real en el mediano plazo.
El real protagonizó su mayor caída en tres semanas y cerró a 1,6197 por dólar. En el año, la moneda aún gana 2,6%.

El cambio de expectativas sobre la cotización del real pone presión sobre la política de flotación administrada del peso llevada adelante por el Banco Central de la Argentina. Brasil es el principal socio comercial de la Argentina y la diferencia con la sobrevaluada moneda del país vecino mantiene al tipo de cambio real multilateral del peso en niveles saludables, a pesar de que la inflación local y el debilitamiento del dólar aprecie al peso contra casi todas las demás divisas del mundo.

En 2008, tras la caída de Lehman Brothers, la baja del real obligó al BCRA a acelerar la depreciación del peso.
“Lo que uno olfatea es que el real ya tocó su techo, y que si bien es difícil que se desplome, va a seguir debilitándose a fuerza de recortes de tasa”, comentó el economista Miguel Kiguel, titular de Econviews.
“Para el Central esto es un tema que a monitorear muy de cerca, creo que a futuro va a obligar a que la política de flotación administrada pase de depreciar el peso de a 1 centavo por vez, a 4 o 5 centavos”, en cada ocasión, agregó Kiguel.
“Esto enciende una luz de alerta”, coincidió Daniel Marx, ex secretario de Finanzas. “Salvo que se logre controlar la inflación fuertemente, esto obliga a una aceleración de la depreciación del peso”, añadió.

Festejo empresario
El debilitamiento del “super-real” luego de la rebaja de tasa del 12,5% al 12% convenció a analistas e inversores de que Brasil tiene las municiones necesarias para cuidar el valor de su moneda, luego de sucesivos fracasos con la colocación de impuestos a la entrada de capitales y transacciones financieras.
Un reporte del Credit Suisse divulgado ayer mostró ese cambio de expectativas respecto del real y estimó que la tasa de referencia del Banco Central brasileño podría caer hasta el 8,5% de aquí a enero.

La autoridad monetaria de Brasil sorprendió con su decisión porque venía de cinco subas consecutivas de su tasa de referencia. La movida muestra que la entidad cambió sus prioridades del control de la inflación –que es del 7,1% acumulado hasta agosto, muy por encima de la meta autoimpuesta del 4,5% anual– a la protección de la actividad frente a la desaceleración mundial y el cuidado de su tipo de cambio, en línea con las preocupaciones de la presidenta Dilma Rousseff.

De hecho, el titular del Banco Central, Alexandre Tombini, debió soportar ayer ataques de opositores que lo acusaron de haber cedido a presiones del ministro de Economía, Guido Mantega.

El 29 de agosto pasado, el Gobierno elevó su objetivo de superávit fiscal para este año en u$s 6.000 millones, para facilitar el control de la inflación por la vía del recorte del gasto, dejando margen para la baja de tasas y para las suspicacias opositoras.

El ambiente empresarial brasileño, en cambio, celebró la medida. El índice Bovespa de Brasil subió casi un 3% durante el día de ayer, como resultado del giro de 180 grados en la política monetaria de ese país.

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