Más presión al consumo y los precios: vuelcan $ 1.600 millones a la economía

Además de la suba de haberes, el Gobierno anunciaría antes de octubre el alza de las asignaciones. Esperan que sostenga el boom de consumo, pero apuntalará la inflación.

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07deSeptiembrede2011a las07:36

Mantener el consumo alto, al menos hasta las comicios de octubre, es un objetivo indeclinable para el Gobierno. Por más que le cueste mayor inflación. Aunque no lo necesita en términos electorales –debido al amplio triunfo del oficialismo–, sostener pujante el mercado interno es una de las principales estrategias oficiales para afrontar la crisis externa. La palabra “ajuste” genera escozor entre los funcionarios K.
En este contexto, el Gobierno tiene en carpeta nuevas medidas de carácter social que, junto al aumento de jubilaciones de este mes, representarían unos $ 1.650 millones adicionales que serán volcados mensualmente al consumo. Ello repercutirá en mayor presión sobre los precios, que ya en agosto se aceleraron y crecieron en torno a 2%.
El aumento del 16,82% a las jubilaciones anunciado el mes pasado en el marco de la ley de movilidad comenzará a cobrarse a partir de mañana y ello significará una inyección de unos $ 1.300 millones mensuales. Más de 5,3 millones de beneficiarios gozarán del incremento, que elevó el haber mínimo de $ 1.228 a $ 1.434 por mes. Se trata de un sector de la sociedad que gasta todo lo que cobra porque se trata de montos que apenas alcanzan para cubrir la canasta básica. En términos técnicos, su propensión a consumir es elevada, por lo que los aumentos tienen pleno impacto en el engranaje económico con efecto multiplicador en diversos sectores.

En paralelo, el Gobierno evalúa anunciar antes de octubre la suba de las asignaciones familiares, que hoy la cobran unos 3 millones de personas, y la ayuda universal por hijo, que cobran los desocupados y los trabajadores en negro cuyos hijos tengan escolaridad y cumplimentado el cronograma de vacunación. La AUH actualmente asciende a los $ 220 y se evalúa elevarla a $ 280, es decir, un 27%. Si estos $ 60 se multiplican por los 3,6 millones de beneficiarios, el resultado es que habrá $ 216 millones mensuales que se inyectarán a la economía.

En cuanto a las asignaciones familiares, las personas en actividad que perciben la ayuda alcanzan a las 3 millones. Frente a un incremento del mismo porcentaje, se volcarían al consumo otros $ 140 millones aproximadamente.

Particularidad

“La particularidad de este universo –en alusión a los jubilados– es que es todo consumo primario, pero eso no significa que a partir de este aumento la economía va a estar más recalentada. Tiene su influencia, pero el que más inyecta dinero es el Banco Central, con su política de desesterilización frente a la demanda de dólares”, señaló el analista de la consultora M&S, Claudio Mauro.

El analista consideró que “están dados los incentivos como para continuar así y no hacer nada”, al referirse al crecimiento fuerte de la economía, la demanda sostenida y “una inflación que no se desboca”.

A su vez, Marina Dal Poggetto, economista del estudio Bein & Asociados, coincidió en que el consumo se mantendrá firme al menos hasta octubre y que a las medidas mencionadas se sumarán estos meses la incorporación de las subas salariales negociadas en paritarias. “Además, las escalas salariales se achatan y los que más incremento porcentual reciben son los de más bajos ingresos, que a su vez son los sectores que tienen más propensión al consumo”, señaló Dal Poggetto.

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