"Hay que darle al girasol el lugar que se merece"

Los innovadores apuestan al girasol destinándole los mejores lotes y optando por materiales diferenciales como el Alto Oleico. Ejemplo de ello es Gastón Fernández Palma, presidente de Aapresid y socio ASAGIR, que elige al girasol como aliado estratégico en sus rotaciones.

08deSeptiembrede2011a las15:53

El buen precio y un esperable aumento de la demandale dan al girasol una perspectiva alentadora que impulsaría una lenta perosostenida recuperación de la superficie cultivada, que se redujo en las últimas campañas. Los productores que van a la vanguardia lo incluyen en la rotación por su importante aporte a nivel suelo y por su margen más que interesante.

Gastón Fernández Palma, presidente de la Asociación Argentinade Productores en Siembra Directa (Aapresid) y socio ASAGIR, se describió como“un girasolófilo”. Según él, la clave está en no tomarlo como un cultivo marginal.

“El girasol me ha dado muchas satisfacciones, pero le destino los mismos lotes que a un maíz, porque en los mejores lotes es donde expresa todo su potencial”, sostuvo.

El dirigente advirtió que el error más común es, justamente, poner girasol en los peores lotes, por eso remarcó que “el girasol no es un cultivo para cualquier lugar, en la medida que los productores no lo valoren, es difícil que el mapa productivo nacional del cultivo cambie”.

Fernández Palma contó que es la oleaginosa preferencial en sus rotaciones, que están establecidas más allá de algunaincidencia económico-financiera. “Le destino habitualmente entre un 30 y 35% dela superficie según el lote que va en rotación: después de un trigo, soja de segunda, paso al maíz y luego al girasol”, explicó.

A largo plazo

Algunos problemas que pueden alejar al productor del girasol, según Fernández Palma, son la paloma -que viene causando mucho daño- y las particularidades que tiene la comercialización del girasol.

“Dado que las pizarras reflejan parcialmente los valores de referencia, nos estamos manejando con una serie de equivalentes económicos y financieros que muchas veces no se ajustan a la realidad”, expresó el productor.

Otro problema es el prejuicio de que es un cultivo caro. En este sentido, Fernández Palma explicó que “el girasol no es un cultivo caro y la soja no es un cultivo barato, si se hace con un buen paquete tecnológico”.

Según él, el sudeste bonaerense ha sufrido un “embate sojero”, como todo el país, pero advirtió que “a la larga cuando uno mantiene un sistema de rotaciones, el girasol demuestra su nobleza, ayuda arealizar una reposición de nutrientes inteligente y tiene un margen mucho más que interesante”.

El productor radicado en Necochea hace años prefiere materiales clásicos y alto oleico (AO), pero comentó que es poco proclive todavía al uso generalizado de los Clearfield (CL). “Pienso que la tendencia a ir aumentando el AO es natural porque es lo que demandan los mercados, no así con los CL, pero a medida que vayan emparejando su techo de rendimiento con los convencionales va a tener un aumento, fundamentalmente porque existen gran cantidad de malezas que están mostrando tolerancia y resistencia a los herbicidas conocidos hasta acá”, advirtió.

Con relación a la tecnología CL,Fernández Palma recomendó que “tiene que ser usada como una herramienta más,pero no nos va a salvar, tenemos que aprender a hacer un uso racional delpaquete de herbicidas dentro de un esquema de terapéutica vegetal acotado a loque pase en el lote”.

Mercados complejos

Para Fernández Palma, el productor agropecuario argentino va a tener que acostumbrarse a moverse en un escenario de mercadosdonde la complejidad será enorme.

“Hay un fuerte desarrollo genético que ha mejoradola sanidad, los rendimientos, los contenidos de materias grasas, pero estamosinsertos en un mercado muy difícil porque este año,

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