Inversores aguardan respaldo europeo para el nuevo programa de ajuste fiscal que lanzó Grecia

El ministro de Finanzas heleno reveló que el déficit presupuestario llegará al 8,5% del PBI, superando el límite del 7,6% impuesto por el Fondo Monetario Internacional y la UE.

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03deOctubrede2011a las07:20

Después de que Grecia comunicara ayer que la meta de déficit fiscal prevista para 2011 será 0,9% más alta, los inversores quedarán obligados a esperar hoy una nueva comunicación política de parte de la Unión Europea que demuestre que el plan de salvataje que discuten con el gobierno helénico todavía tiene chances de funcionar.

El anuncio del presupuesto para 2012, aprobado ayer por el gabinete que encabeza el premier George Papandreou, se hizo en paralelo al tramo final de la auditoría que llevaron adelante inspectores del FMI, el Banco Central Europeo y la Unión Europea.

Aunque para los mercados el agravamiento del programa fiscal será una noticia difícil de digerir, la atención pasará ahora por el reporte que recibirán hoy los ministros de Finanzas, quienes tienen previsto reunirse en Bruselas.

Grecia buscó demostrar con este plan que está en condiciones de realizar un ajuste extra de u$s 8.800 millones para alcanzar las cifras de déficit pautadas para 2012, incluyendo un polémico recorte de 30.000 empleos públicos.

Papandreou informó que la reunión decisiva en la que se discutirá el desembolso pendiente de 8000 millones de euros se realizará el 13 de octubre.

El otro punto que evaluarán los mercados a partir de este nuevo contexto, es si las dificultades que encontró Grecia para cumplir con los compromisos asumidos para la ampliación del salvataje europeo, demandan una mayor quita al plan de reestructuración de deuda impulsado por la banca internacional. De ser así, cabría esperar un impacto perjudicial para las acciones de las entidades más expuestas a la deuda griega.
Anoche, los inversores mostraron más cautela que temor ante este panorama. Las bolsas de Tokio y Hong Kong mostraban bajas muy leves, al igual que las operaciones de futuro de los índices Dow Jones y S&P 500.

Más allá de Grecia, las apariciones esta semana del titular de la Reserva Federal de los Estados Unidos, Ben Bernanke, y el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, también podrían impactar en el humor de los inversores.
El viernes pasado terminó el tercer trimestre del año, el peor para los mercados de Nueva York desde la crisis de 2008. El índice S&P 500 perdió mas de un 14% en ese lapso y por encima de un 7% sólo en septiembre. En el mismo período, las bolsas europeas borraron u$s 1,2 billones de su valor. Septiembre fue el quinto mes consecutivo de pérdidas.

Las acciones han sido sacudidas por la amenaza de una desaceleración en los EE.UU. y por los temores a que un incumplimiento de la deuda griega pueda provocar un impacto crediticio similar al causado por Lehman Brothers en septiembre del 2008, causando una caída vertiginosa de los mercados.
Pero en los últimos días, a los temores a un freno brusco de la primera economía del mundo se sumó que el sector manufacturero chino se contrajo por tercer mes consecutivo.
El viernes, el Dow Jones y el S&P 500 retrocedieron 2,2% y 2,5%, respectivamente. El FTSE 100 de Londres cayó 1,3%, el Dax alemán retrocedió 2,4% y el CAC francés 1,5%.
Según un reciente sondeo de Reuters, el S&P estaría finalizando el año en 1.250 puntos, lo que representaría una ganancia desde los actuales niveles pero aún estaría levemente en rojo para el 2011.

En los EE.UU., la publicación del índice ISM de manufacturas será hoy uno de los principales drivers, previo al discurso que dará mañana Ben Bernanke. El titular de la Reserva Federal dará testimonio ante el Comité Económico Conjunto del Congreso, con respecto a las perspectivas económicas del país y los mercados financieros.

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