Empresarios advierten que la Argentina no está blindada ante la crisis externa

Admiten que los problemas de FIAT y Alpargatas son casos puntuales y que aún no hay caída de producción. Pero proyectan menor demanda para 2012.

Por
06deOctubrede2011a las08:13

La sangre todavía no llegó al río, pero los empresarios ya abandonaron el discurso de que la región saldrá ilesa de la crisis económica mundial. La sostenida caída del precio de la soja y la devaluación del real fueron señales suficientes para que la mirada atenta se convierte en alerta. Incluso, muchas empresas están delineando presupuestos más ajustados para el 2012 y otras ya están sufriendo problemas de menor demanda por parte de Brasil. Los sectores alimenticio y automotriz son los más afectados.

“La Argentina no está blindada. La región venía sólida, pero en las últimas dos o tres semanas comenzamos a tener el problema en casa”, advirtió ayer el titular de la UIA, José Ignacio de Mendiguren, luego de reunirse, junto con otros miembros del comité ejecutivo de la entidad, con el ex presidente español, Felipe González. En el almuerzo con el ex mandatario socialista, la evolución de la crisis europea fue el eje de discusión. Al respecto, González afirmó que se avecina una ola recesiva fuerte en Europa y que generará coletazos en todos los países del mundo. Pero remarcó que América Latina tiene una gran oportunidad para “buscar inserción internacional basada en la competitividad de su economía y su producción”, según el comunicado de la UIA.

De acuerdo con un relevamiento realizado con empresarios de varios sectores, la industria todavía no se encuentra en una situación de caída en los niveles de producción. El de FIAT es un caso puntual debido a la alta dependencia que tiene con el mayor socio del Mercosur, pero el anuncio de que suspendería personal en su planta de Ferreyra, en Córdoba, duró apenas unas horas, hasta que Brasil le liberó unas licencias de importación que estaban frenadas. La decisión de Alpargatas de suspender a 2.500 trabajadores de su planta de Tucumán tuvo otro origen. Según la empresa, fue por un error de cálculo en las estimaciones de venta en el mercado local y una acumulación de stocks.

A su vez, existen algunos rubros del sector alimenticio en los que ya se está percibiendo una merma en la demanda brasileña, afirmó el titular de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal), Daniel Funes de Rioja. Además, empresas fabricantes de golosinas, chocolates y galletitas, como el caso de Arcor, están teniendo problemas para exportar mercadería debido a nuevas licencias no automáticas que impuso Brasil para estos productos.

El resto de los sectores, por el momento, no está sufriendo frenos en la demanda y continúa con las proyecciones originales de ventas para este año. Mientras tanto, analizan la evolución del escenario internacional para realizar las estimaciones del año próximo. “Hay que ver qué pasa con Brasil, porque tal vez un real más depreciado, si bien nos perjudica, en el balance es positivo porque le permite al país seguir creciendo”, sostuvo uno de los vicepresidentes de la UIA. A su vez, De Mendiguren remarcó que “lo peor que le puede ocurrir a la Argentina es que Brasil deje de crecer”.

Reunión con la FIESP
El presidente de la UIA se comunicó telefónicamente ayer con su par de la Federación de Industrias de San Pablo (FIESP), Paulo Skaf, para intercambiar opiniones sobre las posturas que adoptarán los privados de ambos países en la cumbre del G-20, prevista para principios de noviembre, y para agendar un encuentro tendiente a discutir la problemática mundial y el impacto en la región.


Por Natalia Donato.

Temas en esta nota