Más lluvias para el trigo y el maíz

Con volúmenes variados que van de los 90 a los 6 milímetros, las precipitaciones caídas ayer en buena parte del área agrícola nacional llevaron alivio a los productores, y favorecerán al trigo y a la siembra de maíz, que viene retrasada por la falta de agua. Además, favorece a la soja, cuya siembra comienza este mes.

08deOctubrede2011a las07:49

"Hubo muy buenas lluvias, que beneficiaron prácticamente a toda el área agrícola. Los cultivos estaban necesitando humedad, porque las precipitaciones de las últimas semanas no fueron suficientes y no tuvieron prácticamente efecto sobre el déficit hídrico que había", explicó Esteban Copati, analista del Departamento de Estimaciones Agrícolas de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. "Las precipitaciones fueron particularmente buenas para zonas que venían muy mal, como La Pampa, San Luis, Córdoba, el oeste y sudoeste bonaerense", acotó.

Según detalló el experto de la Bolsa de Cereales, las precipitaciones registradas ayer benefician principalmente al maíz, cuya siembra venía complicada por el déficit hídrico. "Esto es particularmente bueno para este cultivo, cuya siembra viene muy atrasada, en algunos casos, en un nivel de avance un 50% inferior al de la misma época del año pasado. Con esta lluvia, ya se garantizan la siembra y la implantación, al menos. Los rendimientos ya dependerán de las lluvias de los próximos meses", destacó Copati.

Con esto coincidió el presidente de la Asociación Maíz Argentino (Maizar), Santiago del Solar, que dijo que las precipitaciones de las últimas horas tienen dos efectos: reactivar la siembra y beneficiar al maíz que ya fue cultivado, para que éste incorpore los herbicidas y se desarrolle con la humedad necesaria.

Las lluvias también serán beneficiosas para el trigo y, en menor medida, para la cebada. "Para el cereal también es positiva el agua, ya que está en una fase crítica, la de encañazón, donde la formación de la espiga compite con el resto de la planta por los recursos, y si falta agua, esto afecta el rendimiento", señaló Copati.

Por su lado, Alfredo Rodes, director ejecutivo de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), dijo que en Buenos Aires las mejores precipitaciones se registraron en el norte provincial. "En el Sudoeste aún no cayeron lluvias suficientes, teniendo en cuenta que esa zona viene castigada desde hace tiempo por la sequía", destacó Rodes.

En Buenos Aires, entre las localidades que más lluvias registraron se encuentran Lincoln, con 70 milímetros; Los Toldos, con 67 mm y Salto, con 55 mm. Las lluvias menos significativas se dieron en San Germán, 10 milímetros; Tornquist, con 6 mm y Trenque Lauquen, con 13 milímetros.

En Santa Fe, las precipitaciones más relevantes cayeron en Los Molinos, adonde llovió 80 milímetros; María Teresa y Ceres, con 70 milímetros; Roldán, con 60 milímetros y Villa Cañas, con 60 milímetros.

En Córdoba, las lluvias más fuertes fueron en Marcos Juárez (90mm), Leones (87mm), Chilibroste (70mm) y Noetinger (60mm).

En Entre Ríos, los milimetrajes más notables fueron en Basavilvaso (70 mm), Nogoyá (60 mm), San Antonio (48 mm), Concepción del Uruguay (46 mm) y Gualeguachú (43 mm). Finalmente, en La Pampa, las lluvias más relevantes fueron en Alta Italia (36 mm), Caleufú (30 mm), Larroudé (30 mm), e Ingeniero Luiggi (46 mm).
Posibilidad de crecimiento

De acuerdo con Del Solar, las lluvias devuelven la tranquilidad a los productores, y abren la posibilidad de un nuevo crecimiento del área sembrada. "La lluvia es uno de los factores importantes que decide la suerte del maíz. Otros son el precio, que ahora está mal, y la comercialización, que sigue muy trabada. Por ese lado, el cultivo está complicado, porque estamos arrancando la nueva campaña y aún hay unos 5 millones de toneladas de maíz del ciclo pasado que los productores no pueden vender", dijo Del Solar.

Temas en esta nota