América latina quiere tener voz en la solución de la crisis

Funcionarios de la región acercaron posiciones en una reunión en Montevideo.

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19deOctubrede2011a las08:06

MONTEVIDEO.- Los países de América latina reclamaron a las potencias económicas tener una mayor incidencia en el tratamiento de la crisis financiera internacional y específicamente en la cumbre del G-20, que se realizará en Francia el 3 y 4 de noviembre. El alto representante del Mercosur, el brasileño Samuel Pinheiro Guimaraes, propuso que la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi) participe en esa reunión en Cannes.

En la sede de Aladi en esta ciudad, y a impulso del secretario general de esa institución, el argentino Carlos "Chacho" Alvarez, se realizó ayer con representantes de todos los países de la región el foro "Latinoamérica y el Grupo de los 20: hacia la construcción de un espacio de diálogo en la región".

Alvarez abrió la reunión con un discurso en el que estableció que América latina "puede llegar a ser un actor en un mundo que se configura cada vez más con regiones". Dijo que había organizado el foro como "un ejercicio de debate" con la intención de que "en un futuro no tan lejano América latina pueda tener una sola voz frente a acontecimientos internacionales importantes".

La secretaria general de la Unión de las Naciones Suramericanas (Unasur), la colombiana María Emma Mejía, dijo que la región puede contribuir a que "Europa salga de la crisis", sobre la base de su experiencia en el tratamiento de tormentas financieras y económicas.

El canciller argentino, Héctor Timerman, dijo que la propuesta de su gobierno para la reunión del G-20 "abarca tres grandes ejes de discusión relacionados". Afirmó que uno es "la necesidad de concluir de manera exitosa la Ronda de Negociaciones de Doha, lo que permitiría reducir el proteccionismo agropecuario y la eliminación de los subsidios, causas evidentes de la volatilidad de los precios internacionales".

Timerman agregó que "en segundo lugar", Argentina plantea "que la solución para la problemática de la inseguridad alimentaria requiere mayor inversión en toda la cadena de producción de alimentos y en la innovación tecnológica". Y remató con el tercer punto: "La necesidad de impulsar decididamente la cooperación Sur-Sur para enfrentar este enorme desafío".

El canciller argentino señaló que, dado que una recesión o una crisis en los mercados desarrollados afectaría al resto del mundo, "nos urge percibir una respuesta, idónea, que despeje los niveles excesivos de incertidumbre sobre el futuro".

El representante de México para el G-20, Roberto Marino, alertó sobre los riesgos de un rebrote proteccionista. Su país, dijo, entiende que la prioridad en el combate a la crisis está en "restablecer la confianza de ciudadanos e inversores", para lo que se precisan "soluciones cooperativas y durables a la crisis de endeudamiento soberano".

El vicepresidente de Uruguay, Danilo Astori, dijo que los ajustes fiscales para enfrentar la crisis pueden tener efectos negativos para las políticas sociales. "Uno de los errores más graves que podría cometer la región sería reaccionar ante esta crisis recortando o empobreciendo las políticas públicas, por lo que es hora de actuar con prudencia, pero también con audacia", dijo.

Por Nelson Fernández  / corresponsal en Uruguay

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