Se recalientan las tasas en el mercado de pesos:préstamos entre bancos saltan del 10,5 al 17%

El BCRA no convalida la escalada e inyecta liquidez: ayer fueron u$s 841 millones. Mayores tasas y controles le quitan atractivo a las acciones. El volumen cayó 50%.

16deNoviembrede2011a las07:54

La realidad después de las medidas de la AFIP no cambió sólo en el mundo del dólar. Los descalabros ya se sienten claramente en el mercado de pesos y en los negocios bursátiles, donde la liquidez aparece menos generosa para los bancos y las empresas.
En el sistema empezaron a recalentarse fuertemente las tasas de interés y ayer, mientras algunas mesas de dinero arremetían con retornos de un 24% por un plazo fijo mayorista a 30 días, la tasa de préstamos a muy corto plazo (el call money) se disparó de niveles del 10,5% anual el viernes a 17% ayer.

En la Bolsa, el volumen se derrumbó a niveles irrisorios, que suelen registrarse sólo cuando no opera Wall Street. “Las tasas de interés son el peor competidor de la Bolsa: a tasas altas, los volúmenes son escasos”, se lamentó ayer el gerente de una de las grandes sociedades de Bolsa del país.

No son, de todos modos, las únicas enemigas del mercado: el Gobierno mandó emisarios a la city para desactivar por completo la operatoria de contado con liqui. El total de negocios en acciones se redujo así a menos de la mitad del volumen promedio: el lunes, a $ 33 millones; y ayer a sólo $ 26 millones. Los banqueros estiman que la suba de tasas de interés ayudará al sistema a apaciguar la voracidad por el dólar. Era, precisamente, una de las soluciones que habían propuesto ellos mismos desde que empezó esta corrida cambiaria: “Si retaceás más la liquidez a los exportadores, los obligás a liquidar sus divisas”, habían sugerido.

Así y todo, el impulso en el costo del dinero no está siendo motorizado por el Central ni por las entidades oficiales. Y esto porque consideran que tiene un impacto negativo sobre la dinámica de la economía real, dado que supone tarde o temprano una suba en las tasas de interés que se cobran por los créditos. Quedó claro en la licitación de deuda de ayer que el Central no tiene intenciones de ir secando la plaza de pesos.

El organismo mantuvo otra vez planchadas las tasas de interés y prácticamente no generó atractivo para los bancos. Frente a un vencimiento de casi $ 1.600 millones en Lebac y Nobac, el organismo terminó renovando menos de la mitad y generando una inyección adicional de $ 841,5 millones.

Para los banqueros, la tasa de los préstamos de corto plazo ya debía haber subido días atrás para acompañar el incremento que se dio en la Badlar.
“El que tiene la liquidez pide una tasa acorde a lo que vale el costo del fondeo. Cuando los plazos fijos mayoristas pagaban 11%, la tasa interbancaria estaba a 9,5%; ahora que pagan hasta 24%, debía acercarse un poco más”, explicó el gerente de finanzas de un banco.

En algunas entidades añadían ayer una explicación por ahora difícil de comprobar: “Puede ser producto de la dolarización propia que hay en el mercado y del resguardo de asegurar la posición de pesos para el encaje”, dijo una fuente. Según ésta hipótesis, algunos bancos tienen mayores dificultades para cubrir los encajes de sus depósitos en dólares y las ventas por ventanilla, incluso tras la “inundación” de divisas propiciada por el Central, y deben salir a tomar pesos para comprar moneda extranjera. “Cuando hay dolarización, las entidades van cambiando su posición de pesos a dólares”, insistió la fuente. Desde el Banco Central rechazaron de plano ese argumento y recordaron el freno que se notó en estos dos días en el goteo de depósitos dólares (ver aparte).

La merma, así y todo, no parece quedar aún reflejada en las reservas, que en dos días cayeron más u$s 400 millones a pesar de que no hay grandes ventas en el mercado cambiario.

Por Ignac

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