Fuerte ajuste en las cotizaciones

La crisis financiera golpea el valor de los granos. Era previsible y razonable suponer que la plaza granaria internacional no podría sustraerse de los negativos efectos de los llamados "factores externos".

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19deNoviembrede2011a las09:05

  En efecto, la crisis europea (con amenazas de contagio a otros continentes) no sólo condiciona la evolución de los indicadores económico-financieros del mundo desarrollado, sino que también afecta los precios en la Bolsa de Chicago.

Ello, pues negar el componente especulativo en las cotizaciones de esta plaza es -a esta altura de los acontecimientos- un absurdo. La cuestión es sencilla. Los valores alcanzados hacia fines de agosto (soja de 530 dólares por tonelada y maíz de casi 310) no se correspondían con los fundamentos del mercado. Fueron los "fondos" los que exacerbaron las alzas en su inquieta búsqueda por posicionar adecuadamente esa masa de dinero que muta de un mercado a otro en este mundo tan globalizado.

Pero los ajustes en los precios agrícolas verificados a partir de comienzos de septiembre tampoco fueron suficientes para limpiar la plaza de un todavía interesante componente especulativo. Afirmar ello no significa desconocer que los fundamentos del mercado son claramente alcistas. Las reservas mundiales y estadounidenses de maíz y granos forrajeros son históricamente bajas. El punto clave es adivinar cuál es el precio que se compadece con esa realidad.

Especulación

En nuestra opinión, las actuales cotizaciones son aún más que suficientes como para generar aumentos de producción y recortes en el consumo en el nivel global. A su vez, asumir que los "fondos" mantendrán posiciones sobrecompradas en un contexto mundial tan extremadamente complejo es una temeridad. La necesidad de cubrir pérdidas en otras plazas, sumada al reclamo de algunas naciones (con Francia a la cabeza) de limitar a la acción especulativa en los mercados de futuros de materias primas agrícolas es una amenaza muy importante para las cotizaciones de Chicago.

Si la cosecha de soja en América del Sur no sufre contratiempos y el mundo no "acomoda" sus tantos, veremos ajustes aún superiores a los ya verificados en Chicago.

Los productores argentinos deben asumir el nuevo escenario de precios con objetividad. No se pueden juzgar los valores actuales de la plaza internacional con la vista "nublada" por el nivel de derechos de exportación aquí vigentes o por la desvirtuación que la acción del Gobierno genera en el proceso de formación de precios internos en trigo y maíz, o por la feroz competencia interna que "obliga" a convalidar arrendamientos que ajustan peligrosamente la ecuación económica del negocio.

Un análisis objetivo y desapasionado debiera llevarnos a reconocer que el escenario de precios internacional todavía es muy atractivo y, por lo tanto, no desaprovechable. Con inteligencia e ingeniería comercial se puede adecuar esa decisión a los avatares de la plaza doméstica. Dado que los precios locales del trigo y del maíz ya muestran recortes superiores a los de paridad, un eventual ajuste adicional en las cotizaciones del maíz (o el trigo) en la Bolsa de Chicago puede capturarse con la compra de puts en dicha plaza, compensando de alguna manera el "castigo" interno.

En definitiva, persistir en el reclamo para que se normalice el proceso de formación de precios en la plaza doméstica no debiera inhibir la toma de decisiones de un empresario que debe defender su patrimonio en un contexto internacional extremadamente complejo. Subestimar las consecuencias de semejante realidad puede ser muy peligroso..

Por Enrique Erize

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