Efecto cupón: reservas caen u$s 1.900 millones y se acercan al piso de la era CFK

Gracias a las restricciones a las importaciones, el cepo minorista y la ampliación forzada de la oferta el BCRA aumentó el cochón previo al pago. En 2012 deberá aportar casi u$s 6.000 millones para pagar deuda. Ya no hay reservas de libre disponibilidad.

15deDiciembrede2011a las07:50

Las reservas internacionales del Banco Central (BCRA) cayeron ayer unos u$s 1.870 millones hasta u$s 44.701 millones debido a la cancelación del pago del cupón atado al PBI que se acreditará hoy a los tenedores de ese título.

De esta manera, las divisas en poder de la autoridad monetaria quedaron a un paso del menor nivel que alcanzaron en la era Cristina. El piso de la primera gestión se tocó el 6 de agosto de 2009, luego del pago anual de Boden 2012, cuando el stock tocó un nivel de u$s 44.492. Estos niveles son inferiores a los que existían cuando la Presidente asumió en diciembre de 2007, ya que recibió el Banco Central con u$s 45.566 millones.

Ahora bien, la entidad conducida por Mercedes Marcó del Pont consiguió afrontar la obligación del título gracias a las restricciones que está llevando a cabo en el mercado de cambios. Las reservas de libre disponibilidad para pagar deuda que se ubican por encima de la base monetaria (y que en enero eran de de u$s 11.200 millones) dejaron de existir en por lo menos las últimas tres semanas. Los últimos datos oficiales al 2 de diciembre indican que los dólares en poder del organismo llegaron a ser de $ 199.666 millones y se ubicaron por debajo de los $ 205.841 millones que registró la base monetaria ese mismo día.

El balance cambiario se pudo revertir gracias a los controles que impuso el Gobierno, tanto formales como informales, que comenzaron a regir a fines de octubre. De esta forma, la mesa del Central pudo recuperar cerca de u$s 1.000 millones en menos de un mes que ayudaron a pagar los u$s 2.300 millones del cupón PBI, aún sin reservas de libre disponibilidad. Ayer, por caso, la mesa oficial sumó otros u$s 160 millones en el contado del mercado mayorista y el tipo de cambio quedó en $ 4,281 y en $ 4,30 en la city.

Con la exigencia al público minorista de pasar por AFIP antes de comprar dólares se bloqueó la fuga de capitales (formación de activos externos) que hasta las medidas promediaba los u$s 3.000 millones mensuales y con ello se liberó la presión de la demanda sobre el tipo de cambio. Hoy se estima que la salida de fondos se ha reducido a la mitad. Por otra parte, la normativa que obligó a empresas exportadoras como petroleras y mineras a liquidar el 100% de sus divisas generadas de su actividad y al sector asegurador a repatriar al totalidad de sus fondos del exterior, ayudó a aumentar la oferta de divisas: este flujo extra comenzó a materializarse desde la semana pasada. Ambas medidas ayudaron a descomprimir el mercado y a que el organismo conducido por Mercedes Marcó del Pont pueda volver del otro lado del mostrador sin mayores problemas.

Pero a su vez, también hay órdenes del Gobierno (muchas de ellas no escritas sino ejercidas por canales informales como llamados telefónicos o presiones) de imponer restricciones a los importadores, que son los que están del lado de la demanda en el mercado cambiario. Desde hace semanas el Central impide a las empresas el giro por atesoramiento y por remesa de utilidades e impone topes de u$s 500.000 en los pagos al exterior. Los bancos se encuentran obligados a informar al BCRA un detalle de todas las operaciones relacionadas con la compra de dólares para los próximos 10 días hábiles, extendiendo en 5 días el plazo de una exigencia que empezó a regir en noviembre.

Entonces, el balance cambiario ha mejorado pero no es genuinamente positivo.
Las obligaciones de este año ya fueron cubiertas. La incógnita será cómo actuará el Central en 2012. El proyecto de Presupuesto 2012 presentado al Congreso prevé el pago de unos u$s 5.670 millone

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