Moyano se fue del PJ y se enfrentó con el Gobierno

En el acto por el Día del Camionero, cuestionó como nunca antes a Cristina. Dijo que “los trabajadores no extorsionan“ y mantuvo sus reclamos. Además, renunció a sus cargos partidarios y criticó a La Cámpora.

16deDiciembrede2011a las07:49

En un final que venía anunciado, Hugo Moyano terminó ayer de romper el sólido vínculo que mantuvo durante los últimos 8 años con las administraciones kirchneristas. Menos el clásico gesto del corte de mangas, el camionero hizo ayer todo en el multitudinario acto que encabezó en la cancha de Huracán para dejar en claro que se alejaba del Gobierno. En un discurso de fuerte contenido político, anunció su renuncia a los altos cargos que ocupaba en el PJ nacional y bonaerense con el argumento de que no tenía “vocación de bufón” y porque ambas estructuras eran “cáscaras vacías, faltas de peronismo”.

También le replicó a la Presidenta: “Resulta que cuando hay un reclamo, como hacen los trabajadores, es una medida de extorsión o chantaje. Los trabajadores no extorsionan a nadie, los trabajadores reclamamos legítimamente”. En su discurso de reasunción, Cristina pidió no confundir el derecho a huelga con la extorsión.

Moyano mostró, además, su fastidio con que el Gobierno considere exclusivamente propio el resultado electoral de octubre. “Cando se habla del 54% que sacó la Presidenta, que recuerden que más del 50% de ese porcentaje es de ustedes. Que no se equivoquen, no son sólo de los chicos bien , son de los trabajadores”, disparó en referencia a los militantes de “La Cámpora”.

El acto fue para celebrar el Día del Camionero y sirvió para que Moyano volviera a exhibir su formidable poder de movilización. Medios de prensa estimaron la concurrencia en unas 50.000 personas . La cancha, mostraron fotos tomadas desde un helicóptero y distribuidas por prensa de la CGT, lució colmada.

Pero el poder de convocatoria de Moyano fue bastante menor entre dirigentes de otros sindicatos. Quizá para no quedar pegado con el camionero, la mayoría de los caciques sindicales decidió faltar. Los moyanistas Juan Carlos Schmid y Omar Plaini y los dirigentes Omar Viviani, Jorge Pérez Tamayo y Ricardo Cirielli fueron de los pocos dirigentes que se dejaron ver. Mientras el camionero daba su discurso, Cristina se abrazaba con un sindicalista antimoyanista en Zárate.

El discurso de Moyano duró 47 minutos y durante gran parte de ese tiempo diluvió sobre Huracán. “Hasta Dios nos está poniendo a prueba con esta lluvia a ver si nos vamos”, arengó Moyano, quien no se mojó porque el escenario tenía techo; la gente se fue empapada.

Quizá por el calibre de la munición que disparaba, en una parte Moyano se ahogó y tomar varios tragos de agua. El camionero fue el único orador. Al igual que muchos activistas, Pablo Moyano, adjunto de Camioneros, lució una chomba con la consigna “Reparto de Ganancias Ya”. Al final del acto se quedó en cueros y dejó al descubierto el tatuaje que tiene en el pecho con la estampa de su padre.

A la hora de justificar su decisión de renunciar a la presidencia interina del PJ bonaerense, sostuvo que “el Partido Justicialista ha dejado de tener absolutamente ninguna trascendencia política, ha sido y es un instrumento que el poder político maneja a su antojo”. Cuando anunció que también renunciaba a la vicepresidencia primera del Consejo Nacional del PJ, transparentó que su principal molestia es porque no pudo colar –salvo a su hijo Facundo– más candidatos de extracción gremial en las boletas del oficialismo.

El jefe de la CGT también insistió con el reclamo al Gobierno de que se le reintegre a las obras sociales los entre “12.000 y 15.000 millones de pesos” que se les adeudan. “Subsidian los casinos y les quitan el dinero para la salud de los trabajadores”, disparó.

Lo otro que lo tiene atragantado es que entiende que Cristina es una

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