Deterioro financiero y fiscal en un año con alto consumo

Continuó el crecimiento económico impulsado por el consumo, aunque con una tendencia a la desaceleración en actividades como la industria, y sin que se creara una cantidad significativa de puestos de trabajo que permitiera bajar el desempleo.

31deDiciembrede2011a las08:48

El resumen de lo ocurrido en 2011 en materia económica también indica que, con una expansión del gasto mayor que la de la recaudación, volvió el déficit financiero a las cuentas del sector público, con lo que se encienden luces de alerta en el sector fiscal, potenciadas por hechos como la baja del precio de las commodities -sobre todo de la soja, principal cultivo de exportación del país- que afectará el ingreso de divisas -en un contexto de salida de capitales- y la recaudación impositiva.

El intercambio comercial fue otra variable que mostró en el año un deterioro. Una de las claves, según los economistas, es la mayor necesidad de importación de recursos energéticos. El esquema de congelamiento tarifario de los últimos años en los servicios públicos fue la causal del alza de gasto por la vía de subsidios, a la vez que el tema afecta la estructura productiva y de consumo.

Los mercados financieros no quedaron al margen de la tendencia mundial a la baja y el Merval cayó más de un 30% en el año, medido en pesos, con resultados peores para el sector de los bancos. El dólar, pese a ser buscado una vez más y con fuerza como refugio de ahorristas, termina 2011 con una suba del 8,2 por ciento. Por eso, y según los especialistas en el sector, resultó en todo caso más atractiva la inversión en ladrillos, dada la suba del valor de las propiedades.

A continuación, una síntesis de cómo se comportaron algunas de las principales variables de la economía en 2011.

Sector productivo

La actividad económica registró un crecimiento del 9,3% en los primeros diez meses del año en comparación con ese período de 2010, según el Indec. La tasa es elevada, aunque para algunos economistas, la variación es algo menor, y estiman que el año cerraría con una suba de entre el 6 y el 7% del producto bruto. La industria mostró durante el año signos de desaceleración, por causas como la menor demanda de autos por parte de Brasil, que frenó su expansión. Entre enero y noviembre la actividad fabril acumuló una suba del 7,2 por ciento. Con baja tasa de crecimiento del empleo, la desocupación se ubicó en el tercer trimestre en el 7,2% y lleva un año sin caída significativa. El consumo, principal motor del crecimiento en los últimos años, tuvo al tercer trimestre un incremento interanual de alrededor del 10%, aunque también dio muestras luego de pisar el freno. En noviembre, sin embargo, relevamientos privados observaron un repunte en la demanda de productos de uso masivo.

Resultado fiscal

Con un deterioro que se fue agravando a lo largo del año, las cuentas fiscales muestran en su resultado financiero, un déficit por segunda vez desde 2003 (el otro año con signo negativo fue 2009). Hasta noviembre, el resultado primario arroja un superávit algo superior a los $ 13.000 millones, aunque se transformaría en un déficit de casi $ 4400 millones si no fuera por las transferencias de ganancias del Banco Central y de la Anses, es decir, por ingresos no constantes. Cuando se agrega el pago de intereses de deuda, la cuenta fiscal da un rojo de más de $ 8300 millones, difícil de revertir en el mes en curso. Más allá de un gasto general creciendo a mayor ritmo que la recaudación, los economistas advierten que en el deterioro mucho tienen que ver los efectos de la política energética de los últimos años y las transferencias en subsidios.

Acciones

El principal indicador bursátil, el Merval, cayó 30,1% medido en pesos, y 35,4% en dólares. Prácticamente no hubo acción que quedara a salvo de esta tendencia (ver infografía). Con la crisis internacional, los inv

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