El biodiesel, fase superior de la soja
Los biocombustibles en plena transición dietética hacia proteínas animales, han dado lugar a un giro copernicano en el escenario global.
Bueno, tenemos retenciones móviles. Al biodiesel, la fase superior de la cascada de valor sojera. Es la nueva alquimia que ensaya el experimento KK (ahora, se suma la K de Kicillof), que hace honor a su cacofonía.
Pero con el afán (a esta altura, enfermizo) de tratar de ver la copa medio llena, vale la pena recordar a Quevedo: en el soneto Bl. 535 2 decía que “La vida empieza en lágrimas y caca”. Hay vida después del disparate. Por lo menos, el biodiesel respira.
Los biocombustibles juegan un papel crucial para la Argentina. Su irrupción, motorizada por la constante suba y creciente inseguridad del abastecimiento de petróleo desde hace diez años, cambió la historia. Junto con la explosión de la demanda asiática, en plena transición dietética hacia proteínas animales, han dado lugar a un giro copernicano en el escenario global.
