Rusia reconoce el error de restringir la exportación de granos
El gobierno admitió que, tras el embargo de 2010, los agricultores no lograron beneficiarse de las cosechas reducidas ya que bajaron los precios de los granos.
La decisión de Rusia de no prohibir las exportaciones de granos luego de otra reducida cosecha muestra que sus líderes reconocen que el embargo impuesto tras la fallida cosecha del 2010 fue un error, según publicó Reuters.
Los agricultores están generando ganancias a medida que los precios locales del trigo se han acercado a niveles internacionales y la inflación también ha sido contenida debido a que las exportaciones de los puertos del Mar Negro de Rusia han ayudado a equilibrar un ajustado mercado global.
Al mantener abierto el canal comercial, Rusia reconoce que, aunque es un exportador líder de granos, también es un gran comprador de carne y otros productos procesados. Para apuntalar la seguridad de los alimentos, el Gobierno quiere ahora dejar trabajar al mercado.
"Nuestro objetivo a nivel local es proveer a la gente con buenos alimentos a precios razonables. Para hacer esto, necesitamos elevar la producción", dijo Arkady Dvorkovich, viceprimer ministro responsable de la política agrícola del Gobierno designado en mayo.
"Las exportaciones y los precios liberados son buenos incentivos económicos para los productores", destacó Dvorkovich, un economista liberal, en una entrevista con Reuters hacia fines de año.
