Por el cepo, aunque les dan un préstamo hipotecario no pueden comprar su casa
Por la pesificación y el salto del blue, las personas que son calificadas para un crédito no pueden usarlo. La búsqueda de una propiedad se demora porque no consiguen pactar el precio con el vendedor, que sigue queriendo dólares mientras el comprador lleva pesos. El tipo de cambio usado es el intermedio entre el oficial y el paralelo. A medida que se expande la brecha cambiaria, las operaciones se caen o las tasaciones quedan desactualizadas.
Lo difícil era calificar y cumplir con las condiciones para que un banco les preste el dinero necesario para acceder a la casa propia. Tras las restricciones para comprar dólares, la frustración pasa también porque, aunque tengan el crédito hipotecario en la mano, a las personas les cuesta conseguir una propiedad para comprar.
Las carpetas con los créditos otorgados se apilan en los bancos, mientras los tomadores tratan de encontrar una propiedad que puedan pagar, debido a la dificultad para pactar los precios en un mercado inmobiliario que se resiste a la pesificación y mientras el tipo de cambio paralelo cambia todas las semanas. Además, se registran caídas en la actividad similares a los de 2002.
El fenómeno sucede con mayor intensidad en Capital Federal, donde las propiedades suelen estar valuadas por encima de los inmuebles ubicados en el interior del país.
