Furor por las novedades tecnológicas y quejas por la política oficial hacia el campo
Pese a precios internacionales altos, los números de la cosecha son ajustados.
Todos los que llegan a la Expoagro 2013, repiten casi como latiguillo que la potencialidad de la Argentina productiva es enorme, pues existen las condiciones para incrementar la oferta de alimentos y responder a una demanda mundial que ha crecido mucho y seguirá haciéndolo al menos por otra década. Pero ni bien lanzan esa afirmación, lamentan que haya un actor clave que parece no haberse dado cuenta de que está pasando el tren y el país todavía permanece en el andén. Se refieren al Gobierno.
Son bastantes los datos que muestran que las políticas públicas no son las adecuadas. Se calcula que el comercio de global alimentos crecerá hasta 2020, en especial por la mayor demanda desde los países emergentes. En esa franja, las personas de “clase media” que comprarán más y mejor comida pasarán a ser unas 5.000 millones desde las 920 millones actuales.
Con China e India a la cabeza, esta tendencia parece imparable.
Los datos fueron presentados ayer en Expoagro por especialistas vinculados a cinco partidos de la oposición. “La Argentina no logra encaminarse hacia el desarrollo porque tenemos malas políticas públicas y malas instituciones”, sintetizó José Anchorena, ligado al PRO. A su lado, Andrés Domínguez (de la Coalición Cívica) lamentó: “No tenemos una política de Estado que nos permita encontrar soluciones a los problemas”.
