Cruzar el charco: depósitos argentinos en Uruguay frenan avance por ruido financiero

Son unos u$s 2.700 millones, casi la mitad de los u$s 4.400 millones que había en el 2002. Pero desde el cepo, habían aumentado casi 20%. Hay temor por una caída más pronunciada en los próximos meses, en caso de que la justicia no actúe.

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Cruzar el charco: depósitos argentinos en Uruguay frenan avance por ruido financiero
20deAgostode2013a las07:40

Oyarbide lo hizo”, dicen en Uruguay, en alusión al violento operativo del juez federal en el Royal Bank of Canada (RBC), que decidió irse del país a fin de octubre.

“Oyarbide lo hizo”, repiten en Uruguay, al ver la caída de los depósitos en dólares de los argentinos, que son el 71% del total de los extranjeros. Si bien la merma fue insignificante, al reducirse de u$s 2.707 millones en junio a u$s 2.697 millones en julio, los ahorros venían creciendo en forma constante mes a mes (con subas que este año llegaron a superar los u$s 60 millones). Desde el cepo a fin de octubre del 2011, los depósitos se habían incrementado un 17%, y el mayor temor es que los niveles sigan descendiendo con el correr de los meses. Hay que tener en cuenta que, en el 2002, los argentinos tenían en los bancos del país vecino u$s 4.400 millones, casi el doble que en la actualidad. Si se lo compara con los depósitos en moneda extranjera en nuestro país, la cifra no es nada despreciable: representa el 40% de los u$s 6.839 millones actuales. Según se estiman en el mercado, alrededor de 30.000 argentinos tendrían depósitos declarados (en el 85% de los casos) por u$s 90.000 cada uno. “Hay mucho menudeo: varios abren cuentas por sólo u$s 40.000, mientras las empresas tienen u$s 300.000, ya que no está discriminado entre particulares y personas jurídicas. Está la fantasía de que Uruguay conviene porque es cerca, pero se olvidan que no se puede pasar más de u$s 10.000 por la Aduana. Pero en lugar de tener el dinero en su casa, se sienten más seguros si cruzan el charco”, revela un operador.

¿Cuál podría ser la ruta que siga el dinero que se vaya de Uruguay? “La fórmula más fácil, barata y práctica es girarla a una sucursal de la misma entidad en los Estados Unidos, donde algunos bancos atienden en la Florida y otros en Nueva York. Hay entidades que ofrecen Puerto Rico, mientras los más conservadores pueden mudar sus billetes a Suiza o Alemania. Antes que perderte como cliente, prefieren llevarte a la misma red de la entidad. Cuando necesitás la plata, la girás por contado con liqui inverso y la entrás al país, de modo de recibir los billetes al precio del blue”, detallan en el ambiente.

Julio de Brun, director ejecutivo de la Asociación de Bancos Privados de Uruguay y ex presidente del Banco Central, atribuye la caída de depósitos a las fluctuaciones del mercado: “Todavía es muy pronto para ver el efecto: habrá que esperar tres o cuatro meses. Espero que todo esto termine en una anécdota, pero mucho va a depender de cuáles sean los pasos que tomará el Poder Judicial hacia el futuro, para impedir que se vuelva a repetir el procedimiento del RBC”. De todos modos, a su criterio, “el grueso del negocio va mucho más allá de los depósitos, se trata de dinero manejado en cuentas del exterior”.

Por eso, el peligro para la banca es que no se atienda más a los clientes argentinos desde Uruguay: “Hay una proximidad geográfica que nos favorece, y lo del RBC es una cuestión puntual, pero genera sin dudas una señal de atención”, advierte De Brun.

De hecho, se habló entre banqueros charrúas de armar una suerte de instructivo o protocolo que le de una pauta a los jueces de cómo proceder ante estos casos, lo cual evitaría muchos de los problemas que generó la intervención en el RBC. Si eso se efectivizara, terminaría de calmar los ánimos caldeados.

Hasta ahora, había procedimientos no escritos que daban participación a funcionarios del Banco Central, para que sean ellos los que vayan en lugar de la fuerza policial. En tanto, la búsqueda de información era restringida a la afectada por la justicia, y no de toda la cartera del banco.

“Si una situación así vuelve a pasar es el acabose: no habrá forma de arreglarlo. Pero el gobierno no puede decirle al Poder Judicial lo que tiene que hacer, como sucede en la Argentina, ya que sería el primer camino para que no lo haciera. La iniciativa, por eso, debería partir de la propia justicia. En ese caso el público se tranquilizaría. Pero por ahora todo el mundo está expectante. Además, hay que aclarar que las cuentas de la Zona Franca son sólo representaciones comerciales: el Banco Central no tiene idea de qué cliente tiene qué cosa, ya que está todo el dinero colocado afuera”, revela un banquero. 

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