Incendios en bosques cultivados, el día después

Sistemas forestales. Una de las estrategias es instalar masas boscosas mixtas con especies latifoliadas. Se proponen distintas medidas de prevención, entre ellas contar con una mesa forestal con todos los actores

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Incendios en bosques cultivados, el día después
20deSeptiembrede2013a las07:17

Del 6 al 13 de septiembre se activaron varios focos de incendios en la provincia de Córdoba, que afectaron a los principales macizos forestales cultivados.

En el día después cabe plantearse cuál es el destino, el  norte del sector, qué hacer, cómo se hubieran atenuado y/o prevenido algunos de estos daños.

Se dice

En estos días hemos escuchado voces que plantean: “No se trata de forestar con cualquier cosa, hay que plantar nativas, reforestemos con molle y coco”, entre otras.

Tales expresiones preocupan: ninguna es una solución mágica transferible a cualquier ambiente. Como profesional del sector recomiendo forestar con especies nativas o exóticas en los sitios que a cada una le corresponda.

En el imaginario colectivo está la idea real de la presión sobre el bosque nativo y la importancia de recuperarlo, mejorarlo, protegerlo.

Coincido con eso y anexo: ¿Alguien se puso a pensar en la presión sobre los bosques cultivados? ¿En cómo su presencia atenúa, con su oferta de materia prima alternativa, el impacto sobre nuestras nativas?

Hablemos de números

En el caso de los bosques nativos hoy queda el cinco por ciento de los que había originalmente.

En el caso de los bosques de cultivo, en Córdoba queda aproximadamente el 28 por ciento de lo que había en 1993, cuando se calculaban 45 mil hectáreas. Es decir que en el período 1993- 013 se perdieron en promedio anual un 3,6 por ciento de superficie de masas forestales cultivadas de la provincia. De continuar esa proyección, en cuántos años nos quedaríamos sin bosque de cultivo. Esto sin poder delinear futuras inclemencias climáticas y situaciones inesperadas.

Se plantan en promedio anual 425 hectáreas. Se cortan aproximadamente dos mil hectáreas por año.

El año pasado, los vientos derribaron aproximadamente dos mil a tres mil hectáreas. Este año 11.200 hectáreas (algunos hablan de más) sólo en lo forestal (con pastizales y demás, lo afectado llega a 40.000 hectáreas en la provincia).

Impacto

A nivel de recursos naturales: pérdida de bosques, de suelos, impacto en calidad de aguas, biodiversidad. A nivel de economías regionales, el núcleo forestal es sustento tanto en temas madereros como en ecoturismo, turismos alternativos, entre otros. Al menos mil familias viven de dicho recurso en la zona de este último incendio, el mayor de los últimos años.

Para considerar y discutir

No hay soluciones mágicas a estos problemas; sin embargo, habría algunas cuestiones a considerar, pensando en la prevención:

Convocar una mesa forestal con todos los actores.

Reactivar con apoyo económico créditos al sector.

Controlar, ayudar a que en los predios haya equipo de lucha contra el fuego y que la gente lo sepa usar.

Desarrollar consorcios de lucha contra el fuego.

Hacer masas boscosas mixtas (con especies latifoliadas mezcladas con coníferas).

Instalar, mantener y controlar los cortafuegos perimetrales e internos con los anchos recomendados y a suelo mineral.

Desarrollar alguna sociedad mixta (Estado-privados) para acopiar los residuos forestales, recuperar un pasivo ambiental y darle valor.

*La autora es ingeniera agrónoma, profesora adjunta y coordinadora del módulo de Forestería y Agroforestería en el Área de Consolidación, Gestión Ambiental y Producción Sostenible de la FCA-UNC.

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