Vuelven a desacelerar el ritmo de devaluación oficial del peso

La tasa de ajuste había llegado al 3% mensual en agosto, pero se redujo a 1,74% en lo que va de septiembre; ayer hubo incluso ventas oficiales desde temprano para mantener el tipo de cambio congelado

Vuelven a desacelerar el ritmo de devaluación oficial del peso
25deSeptiembrede2013a las09:41

El Gobierno comenzó a aminorar el ritmo que le venía dando a la actualización nominal del tipo de cambio.

Por lo menos así lo interpretan los analistas, que lo juzgan como una reacción posibilitada por el respiro que últimamente entregó la recuperación del real en Brasil y disparada además por la necesidad de no encarecer más las crecientes importaciones energéticas. Y lo comprobaron en los últimos días los operadores cambiarios, que detectaron una desaceleración del 35 al 26,5% en la tasa de devaluación anualizada del tipo de cambio de agosto a esta parte.

Esta lectura pareció verse fortalecida ayer por la manera en que los organismos públicos operaron en el mercado oficial de cambios.

"Llamó la atención que fuera el Banco Nación el que temprano marcó precio, dando señal de estabilidad al ofrecer a 5,771 pesos a la venta el dólar transferencia, algo que luego avalaría el Banco Central con una orden por 10 millones de dólares para la venta en igual precio", comentaron a LA NACION en la corredora ABC. "Parecieron transmitir a coro el mensaje de un tipo de cambio planchado para el día, que fue lo que finalmente sucedió."

Lo concreto es que, mientras en agosto la acción oficial favoreció un ajuste del 3,03% en el tipo de cambio, en lo que va de septiembre, con intervenciones constantes de venta que ya rondan los US$ 600 millones, la recortó al 1,74%, lo que supone el menor ritmo de actualización de abril a esta parte, es decir, desde antes de que empezara a pisar el acelerador corrido por el desplome del real. Y es compatible con un dólar cercano a $ 6 a fin de año, como profetizó el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, hace unos meses.

LÍMITES Y CONDICIONANTES

El delicado equilibrio que maneja el Banco Central (BCRA) luce por estos días complicado por un mercado que comienza a regirse por una dinámica característica previa a cualquier elección. Es decir, con una demanda de divisas que busca anticiparse (temerosa de nuevos cambios regulatorios o prohibiciones para después de los comicios) y una oferta que, por los mismos supuestos o simplemente especulando con precios, tiende a retrasarse, lo que obliga al BCRA a ponerse a diario del lado vendedor.